Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
La dama ha partido
Esa alondra noquiso ser sombrero,
dejo el mendrugoal pobre que se humilla,
algo sembró, susplumas en la silla,
y la tarde cruzócomo un sendero.
Nadie la vio, niel gato ni el portero,
quizá no fue niun ave ni gavilla,
sólo un espectroen nuestra pesadilla,
como una tumbaenvuelta en un lucero.
Mejor así, nodigo que no quiero
como ellalibertad, fe y maravilla,
pero he volado yapor su reguero.
Si no pudeseguir, si en esta orilla
la busco en elpajar, por ella espero
noticias de suvuelo y su semilla.
21 08 11
Esa alondra noquiso ser sombrero,
dejo el mendrugoal pobre que se humilla,
algo sembró, susplumas en la silla,
y la tarde cruzócomo un sendero.
Nadie la vio, niel gato ni el portero,
quizá no fue niun ave ni gavilla,
sólo un espectroen nuestra pesadilla,
como una tumbaenvuelta en un lucero.
Mejor así, nodigo que no quiero
como ellalibertad, fe y maravilla,
pero he volado yapor su reguero.
Si no pudeseguir, si en esta orilla
la busco en elpajar, por ella espero
noticias de suvuelo y su semilla.
21 08 11