Évano
Libre, sin dioses.
Oro y aire giran en la seda
y en vientres de rojos abanicos
que vuelan a espíritus lívidos
con ojos de sal en la noche.
Abre la danza, luz en el frío
e inunda de arenas la ciudad,
y de espermas y babas los cálices
que beben estatuas eclesiásticas.
Personajes de stop y semáforos,
cementos en mundos de aluminio y cristal.
Baila libre y sueña entre la yerba
para piedras venidas de castillos,
recuerdos del siervo de la gleba
aplastando aún a brazos y piernas.
¡Si el sexo de mi alma te alcanzara
y enredaras a mis rejas de palabras,
sierra sería la seda de tu oro
y tu vientre el viento erosionando
la efigie del antaño del diablo!
¡Quisiera al Universo de arena,
demoler las almas con vientres sensuales!
 
y en vientres de rojos abanicos
que vuelan a espíritus lívidos
con ojos de sal en la noche.
Abre la danza, luz en el frío
e inunda de arenas la ciudad,
y de espermas y babas los cálices
que beben estatuas eclesiásticas.
Personajes de stop y semáforos,
cementos en mundos de aluminio y cristal.
Baila libre y sueña entre la yerba
para piedras venidas de castillos,
recuerdos del siervo de la gleba
aplastando aún a brazos y piernas.
¡Si el sexo de mi alma te alcanzara
y enredaras a mis rejas de palabras,
sierra sería la seda de tu oro
y tu vientre el viento erosionando
la efigie del antaño del diablo!
¡Quisiera al Universo de arena,
demoler las almas con vientres sensuales!