L
Luis Miguel Rubio Domingo
Invitado
Nadie la ve venir, no se presiente,
escribe su guión entre renglones
y nunca sientan bien sus decisiones
que son cosa de un juez ciego y silente.
Aciagas las señales de su frente,
te pisa la ilusión con sus tacones
y no termina nunca sus acciones
pues vive entre el pasado y el presente.
Si nadie le presenta pugilato
¿Por qué lo que le nutre no le sacia
y vuelve a rebañar el mismo plato?
Si quieren conocer cuál es su gracia
les presento con versos el retrato
de aquella que llamamos La Desgracia.
escribe su guión entre renglones
y nunca sientan bien sus decisiones
que son cosa de un juez ciego y silente.
Aciagas las señales de su frente,
te pisa la ilusión con sus tacones
y no termina nunca sus acciones
pues vive entre el pasado y el presente.
Si nadie le presenta pugilato
¿Por qué lo que le nutre no le sacia
y vuelve a rebañar el mismo plato?
Si quieren conocer cuál es su gracia
les presento con versos el retrato
de aquella que llamamos La Desgracia.
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