isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una linea vertical aparte de mis ojos,
Templados, que son últimamente cerrados, en el frio
De la puerta, abriendo de palma a palma,
Mis manos.
El rio en el puente, la rosa en la mano,
Navegando en zonas negras de su intima razón,
Sin apartar el clavo del suelo, moviendo
Cada catarsis del sueño en arboles devoradores.
En el sentimiento propio de un angel, sin acelerar
El motor que empuja mi estomago hasta ti,
Moldeo fijamente el viento pateado por la estela dorada,
Al corazón, a su corona que emite una sola voz.
La sangre que mueve cada nave, en la posición
De un esqueleto devorador, protegido por su llama
Y vertiéndose fuera de ella continuando el mundo hábil
De la recuperación, de la mancha hostil, del índice de su cabeza.
Templados, que son últimamente cerrados, en el frio
De la puerta, abriendo de palma a palma,
Mis manos.
El rio en el puente, la rosa en la mano,
Navegando en zonas negras de su intima razón,
Sin apartar el clavo del suelo, moviendo
Cada catarsis del sueño en arboles devoradores.
En el sentimiento propio de un angel, sin acelerar
El motor que empuja mi estomago hasta ti,
Moldeo fijamente el viento pateado por la estela dorada,
Al corazón, a su corona que emite una sola voz.
La sangre que mueve cada nave, en la posición
De un esqueleto devorador, protegido por su llama
Y vertiéndose fuera de ella continuando el mundo hábil
De la recuperación, de la mancha hostil, del índice de su cabeza.