Xavier Taboada
Poeta asiduo al portal
Tiempo atrás,
en un pueblo olvidado,
existió un ave de fuego
de privilegio encantado.
Renacer desde sus cenizas,
lo convirtió en un ave inmortal,
de esfuerzos constantes, valiente de espíritu
pero recién iniciaba su aprendizaje en volar.
Un buen día apareció en el pueblo
una guerrera violenta,
cabellos dorados y largos
adornaban su figura siniestra,
y siempre lucía una brillante armadura roja.
La guerrera al enterarse
de la maravillosa fuerza
de tan peculiar ave,
cazarlo se propuso.
Entonces, era de Ave inmortal el tiempo
en que mejor se hallaba preparado,
derrotó fácilmente a la guerrera,
poderoso su entrenamiento lo había tornado.
Desde aquel día se entrenó muy duro,
ser cada vez más fuerte era su obsesión,
era ahora él quien asechaba a la guerrera,
para derrotarla por diversión.
Pero llegó el día en que la guerrera se convirtió,
de los recintos helados doncella,
la gracia de un dios, con poderes magníficos la dotó,
posando todo su favor sobre ella.
Así con sus nuevos poderes
la guerrera se entrenó arduamente,
la próxima vez que Ave inmortal la retó
con destellos de luces y magia
sencillamente lo derrotó.
El ave no salía de su asombro,
se sintió muy mal consigo mismo
y triste por haber perdido,
**Ya no eres rival para mi**
dijo la doncella llena de orgullo...
(CONTINUARA....)
...mis palabras fueron rodando como piedra en torrente,
he narrado para la memoria de la buena gente...
he narrado para la memoria de la buena gente...