Lírico.
Exp..
La encina
Mi tiempo es de la encina; Extremadura
mi tierra de adopción. Por el momento
puedo sólo decir que no sé nada.
No pretendo mentir; tampoco busco
verdades; sigo, estoy con esta calma
que le transmite al alma tanta Historia.
Nací, sin más. Comienza así mi historia,
breve, pequeña, humilde; Extremadura
me ve vivir, ¿morir? tal vez. Su calma
impulsa a recordar. Este momento
producto es del amor. Amor que busco
en el cantar; sin él, yo no soy nada.
Podrá quedarme mucho, o quizás nada
para saberme inútil, mas mi historia
debo contarla aquí. Si no me busco
donde respiro tiempo, Extremadura,
no entiendo por qué canto. Mi momento
se perderá, lo sé. Morir con calma
deseo igual que vivo. Quiero calma
también en el morir. Morir no es nada
si se hace con aplomo ¡A mí el momento
de demostrar amor! que en toda historia
el hombre respondió. Mi Extremadura,
cielo como una encina; vengo y busco
saber tu perdurar. Perdón si busco
con tal alacridad. No en vano, calma
le sobra a esta dehesa; Extremadura
me pausa, ensancha, habita; y es que nada
me va a cegar el canto. Escucho Historia
que no está en ningún libro. Hace un momento
acabo de sentirla. Este momento
ha sido eterno, ha sido lo que busco
y acaso un día entienda. Cuenta Historia
hecha de corazones en la calma
extraña del pasado; hecho con nada
y de todo tan lleno; Extremadura.
Extemadura es tierra de un momento
dilatado, sin nada más. Yo busco
la calma de la encina: esta es mi historia.
Mi tiempo es de la encina; Extremadura
mi tierra de adopción. Por el momento
puedo sólo decir que no sé nada.
No pretendo mentir; tampoco busco
verdades; sigo, estoy con esta calma
que le transmite al alma tanta Historia.
Nací, sin más. Comienza así mi historia,
breve, pequeña, humilde; Extremadura
me ve vivir, ¿morir? tal vez. Su calma
impulsa a recordar. Este momento
producto es del amor. Amor que busco
en el cantar; sin él, yo no soy nada.
Podrá quedarme mucho, o quizás nada
para saberme inútil, mas mi historia
debo contarla aquí. Si no me busco
donde respiro tiempo, Extremadura,
no entiendo por qué canto. Mi momento
se perderá, lo sé. Morir con calma
deseo igual que vivo. Quiero calma
también en el morir. Morir no es nada
si se hace con aplomo ¡A mí el momento
de demostrar amor! que en toda historia
el hombre respondió. Mi Extremadura,
cielo como una encina; vengo y busco
saber tu perdurar. Perdón si busco
con tal alacridad. No en vano, calma
le sobra a esta dehesa; Extremadura
me pausa, ensancha, habita; y es que nada
me va a cegar el canto. Escucho Historia
que no está en ningún libro. Hace un momento
acabo de sentirla. Este momento
ha sido eterno, ha sido lo que busco
y acaso un día entienda. Cuenta Historia
hecha de corazones en la calma
extraña del pasado; hecho con nada
y de todo tan lleno; Extremadura.
Extemadura es tierra de un momento
dilatado, sin nada más. Yo busco
la calma de la encina: esta es mi historia.