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Magnífico ovillejo Eduardocarpio, con un acabado brillante de veras en ese verso final que tan habilmente has ido tramando en los versos de pié quebrado y que encierra una hermosa lección moral. Te felicto por este trabajo. Un abrazo
Estimado Eduardo,
excelente tu ovillejo, aunque creo que la envidia no causa placer a nadie
sino por el contrario el envidioso sufre su (llamémosle defecto o vicio);
No pierdes la calidad de tu versar,
siempre es un placer leer tus trabajos;
un abrazo,
Eduardo
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[TD]Estimado Eduardo: no diré nada de la envidia porque no quiero invocarla, o sí, mejor lo digo: me da envidia este ovillejo que has escrito, pero una envidia sana y llena de admiración ─y tú lo sabes─ Celebro tu paso efímero por este lugar que amo tanto y te envío un abrazo inmenso y mi deseo de que te encuentres bien.
jmacgar
Celebro que tu pluma, vertical, bien medida y plausible, bendiga esta pequeña trama sobe la envidia. Lo más difícil es recoger en pocas, poqísimas, líneas una idea. Un abrazo
eduradocarpio
Eduardo
Te agradezco tu evaluación tan positiva. No te falta razón acerca del placer versus sufrir. Aquí me decanté por suponer de mayor énfasis el primero trasmutado en nimiedad del necio, aunque en efecto, sufrimiento para todos debería ser. Es difícil sustanciar el pensamiento entre paredes tan estrechas. Sirve otro ovillejo la elección que propones. Sumamente agradecido. Un abrazo
eduardocarpio
Lo del paramecio no acabo de verlo, pero desde luego, es una imagen osada. El vicioso de la envidia siente una especie de adicción a los sentimientos negativos, creo que te refieres a eso, porque el envidioso es verdad que sufre, aunque siempre hay quien disfruta con el mal rollo. Te mando un saludo muy cordial. Luis
Luis
Sólo añadir que paramecio fue duda hasta el último momento; le apreciaba cierto perfil despectivo, pero aún rimando con necio, lo veía ripio. No sé, al final decidió el tono festivo del ovillejo. Gracias por fijarte y comentarlo. Saludos cordiales
eduardocarpio