Augusto Cuerva
Poeta recién llegado
Y los orgullos del mañana le devoren los ojos,
qué profundo el velar en estas nubes como mundos,
la amistad es un alma que habita en dos cuerpos,
pesco en las cuevacharcas animales de ensálmos.
No prevalecerán contra la sonrisa de los niños,
tras el espejo que arde a lo largo de mis ojos,
el silencio del envidioso está lleno de ruidos,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Cercado por el verde en la vigilia de los vientos,
hasta la noche puente misterioso entre los astros,
huye de los elogios pero trata de merecerlos,
junto a mi miedo el miedo que vencieron los muertos.
La vida no es más que un tejido de hábitos,
si no sé si los aproveché qué sabré de otros minutos,
y al fin en un océano de irremediables huesos,
el amor de los gatos, a voces y por los tejados.
AUTOR: Augusto Cuerva Candela
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS EN SAFE CREATIVE
qué profundo el velar en estas nubes como mundos,
la amistad es un alma que habita en dos cuerpos,
pesco en las cuevacharcas animales de ensálmos.
No prevalecerán contra la sonrisa de los niños,
tras el espejo que arde a lo largo de mis ojos,
el silencio del envidioso está lleno de ruidos,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Cercado por el verde en la vigilia de los vientos,
hasta la noche puente misterioso entre los astros,
huye de los elogios pero trata de merecerlos,
junto a mi miedo el miedo que vencieron los muertos.
La vida no es más que un tejido de hábitos,
si no sé si los aproveché qué sabré de otros minutos,
y al fin en un océano de irremediables huesos,
el amor de los gatos, a voces y por los tejados.
AUTOR: Augusto Cuerva Candela
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