Me siento con un libro en las manos
y mi mente sabe que está esperando.
Soy una sucesión de esperas diminutas
que tejen todas mis mañanas,
mis días,
mi tiempo.
Siempre hay en mi pecho una alarma atenta dividiendo el momento.
Las horas corren
rodeando los cuartos.
Espero inquieta,
mientras la casa salta colocando su ropa.
Espero pacífica, mientras el fuego
espesa la comida en su centro.
Espero sentada, con mis manos
enredadas en los cuadernos.
Espero quieta, con los ojos cerrados
y los oídos abiertos.
Espero entre las sábanas,
el peso de tu brazo sobre mi alma.
y mi mente sabe que está esperando.
Soy una sucesión de esperas diminutas
que tejen todas mis mañanas,
mis días,
mi tiempo.
Siempre hay en mi pecho una alarma atenta dividiendo el momento.
Las horas corren
rodeando los cuartos.
Espero inquieta,
mientras la casa salta colocando su ropa.
Espero pacífica, mientras el fuego
espesa la comida en su centro.
Espero sentada, con mis manos
enredadas en los cuadernos.
Espero quieta, con los ojos cerrados
y los oídos abiertos.
Espero entre las sábanas,
el peso de tu brazo sobre mi alma.