Emanuel de León
Poeta recién llegado
La esperanza del preso:
Tal vez mañana, como de milagro
Deshaga el costal que tengo en la espalda,
Quizá mañana me olvide del rostro
De la pena. Quizá de milagro
Me olvide ti.
Ojala que mañana sea un nuevo crepúsculo
Y que llegue la luz hacia mis ojos.
Quizá, solo quizá se vaya el temor
Que esta como cuchilla en mi pecho.
Tal vez mañana retome la confianza
Hacia los ojos del prójimo.
Quizá mañana despierte de esta pesadilla
De ser realmente yo y no otro, de fingir
Con alargadas sonrisas lo que quisiera
Que fuera por dentro, si la putrefacción
No solo es física.
Tal vez mañana las calles olerán a paz
Y el aire a libertad y me levantare
De esta pesadilla que no termina
Y que se aferra a mis ojos
Como niño a la teta.
Para qué quiero la esperanza, el escapismo
Para qué fustigar mi testamento
No iría a ningún lado con la absurda
Decrepitud del autoengaño
No iría a ningún lado si no fuera
Porque tengo la esperanza de los presos.
Tal vez mañana, como de milagro
Deshaga el costal que tengo en la espalda,
Quizá mañana me olvide del rostro
De la pena. Quizá de milagro
Me olvide ti.
Ojala que mañana sea un nuevo crepúsculo
Y que llegue la luz hacia mis ojos.
Quizá, solo quizá se vaya el temor
Que esta como cuchilla en mi pecho.
Tal vez mañana retome la confianza
Hacia los ojos del prójimo.
No sé, tal vez mañana camine
Como fantasma por la noche urbana,
Sin rumbo, sin destino, fumando cigarros
Sin importar el cáncer, que mas da, si ya
Tengo uno y no es en el pecho.
Como fantasma por la noche urbana,
Sin rumbo, sin destino, fumando cigarros
Sin importar el cáncer, que mas da, si ya
Tengo uno y no es en el pecho.
Quizá mañana despierte de esta pesadilla
De ser realmente yo y no otro, de fingir
Con alargadas sonrisas lo que quisiera
Que fuera por dentro, si la putrefacción
No solo es física.
Tal vez mañana las calles olerán a paz
Y el aire a libertad y me levantare
De esta pesadilla que no termina
Y que se aferra a mis ojos
Como niño a la teta.
Porqué fácil es dar con la maga esperanza
A ella la venden en cualquier tienda de esquina
Fácil abrir su envoltorio detonante
De prisa y de asombro, de tonta alegría
A ella la venden en cualquier tienda de esquina
Fácil abrir su envoltorio detonante
De prisa y de asombro, de tonta alegría
Yo no quiero tu esperanza, tu alegría
No me sirve, me atormenta
Es una pistola de agua en el asalto
Una paloma que no caga en las iglesias
No me sirve, me atormenta
Es una pistola de agua en el asalto
Una paloma que no caga en las iglesias
Para qué quiero la esperanza, el escapismo
Para qué fustigar mi testamento
No iría a ningún lado con la absurda
Decrepitud del autoengaño
No iría a ningún lado si no fuera
Porque tengo la esperanza de los presos.