Lírico.
Exp..
La estrella
La estrella hurtada al cielo se hace añicos
con verdes lágrimas de un elefante,
y el rumor de su llanto gira grave
sobre esta madrugada hacia el olvido.
El rostro de la tierra es muy cetrino
cuando la luz del alba está en su trance.
La sombras van y vienen, hablan y hacen
las cosas que han soñado antes los mitos.
El llanto enorme alcanza un punto donde
se quiebra incluso amor de fantasía
y es entonces que el mundo está ya al borde
de ser la fácil presa de la asfixia
a la que nos destina nuestro nombre:
la hurtada estrella somos de ceniza.
La estrella hurtada al cielo se hace añicos
con verdes lágrimas de un elefante,
y el rumor de su llanto gira grave
sobre esta madrugada hacia el olvido.
El rostro de la tierra es muy cetrino
cuando la luz del alba está en su trance.
La sombras van y vienen, hablan y hacen
las cosas que han soñado antes los mitos.
El llanto enorme alcanza un punto donde
se quiebra incluso amor de fantasía
y es entonces que el mundo está ya al borde
de ser la fácil presa de la asfixia
a la que nos destina nuestro nombre:
la hurtada estrella somos de ceniza.