Unas palabras
han bastado hoy
para tragarme la vida de golpe,
para saltar en mi pensamiento
toda la fuerza
que encierra mi alma
y saber que la eternidad
sólo es un instante
encerrado no sé dónde.
Vivir cada día
sumergida en cada minuto
es agotador.
Vivir cada día
feliz
es irresistible.
Por eso lleno de torpes tropiezos
mi camino cuajado
de bellos momentos.
Cuando más me empeño
en sorber la vida
con toda su frescura
con todo su néctar,
más me doy cuenta
de que la salpico
de negros pensamientos
y sólo ésa es mi lucha diaria,
mi cerebro.
La vida se encarga de llenarme
de placeres,
y yo
de no cogerlos todos
por miedo
a demasiada felicidad.
La negra muerte,
la mayor de las veces,
sólo se encarga
de abrirte los ojos
para que vivas
y no te arrojes
detrás de su andar solemne,
tapando las huellas de la vida
que ella te tiende
tanto tiempo gratis.
han bastado hoy
para tragarme la vida de golpe,
para saltar en mi pensamiento
toda la fuerza
que encierra mi alma
y saber que la eternidad
sólo es un instante
encerrado no sé dónde.
Vivir cada día
sumergida en cada minuto
es agotador.
Vivir cada día
feliz
es irresistible.
Por eso lleno de torpes tropiezos
mi camino cuajado
de bellos momentos.
Cuando más me empeño
en sorber la vida
con toda su frescura
con todo su néctar,
más me doy cuenta
de que la salpico
de negros pensamientos
y sólo ésa es mi lucha diaria,
mi cerebro.
La vida se encarga de llenarme
de placeres,
y yo
de no cogerlos todos
por miedo
a demasiada felicidad.
La negra muerte,
la mayor de las veces,
sólo se encarga
de abrirte los ojos
para que vivas
y no te arrojes
detrás de su andar solemne,
tapando las huellas de la vida
que ella te tiende
tanto tiempo gratis.