vronte
Poeta infiel al portal
La Felicidad
Padre, mi vida brillaba bajo una cascada de fraternales destellos solares,
mis amigos imbuidos en auras afectuosas de orígenes estelares.
Mamá presente, esos abrazos más allá de la dermis, palpando la sangre latente.
Hermanos y hermanas tejiendo redes incandescentes;
objetos inertes experimentados como seres vivientes.
Alegría omnipresente,
dicha y amor ante el solo hecho de existir;
universo protector,
me ha entregado el elixir secreto de vivir.
Novias y amantes renovando vínculos al entregar sus alientos;
gozo y placer ante tan magníficos ungüentos.
Terrenos baldíos y amplios, sin praderas verdes pero con celeste claro,
ojos entonados mirando horizontes de carácter llano donde se yergue un faro.
Hijos y mascotas en lúdicos atavíos,
risas y retozos renovando bríos.
Padre, mi vida se ensombrece bajo una cascada de noches inmutables,
es el transcurso del tiempo, y sus inevitables finales.
Porque la gratitud ante el exquisito gozo de un presente,
se destina a fallecer, una vez que el sueño desvanece.
A ti hermano dichoso, por ti yo clamo;
simpatías y brindis por tu actual estado.
Te prometo...
compartiré tu amargura, cuando todo se haya marchado.
mis amigos imbuidos en auras afectuosas de orígenes estelares.
Mamá presente, esos abrazos más allá de la dermis, palpando la sangre latente.
Hermanos y hermanas tejiendo redes incandescentes;
objetos inertes experimentados como seres vivientes.
Alegría omnipresente,
dicha y amor ante el solo hecho de existir;
universo protector,
me ha entregado el elixir secreto de vivir.
Novias y amantes renovando vínculos al entregar sus alientos;
gozo y placer ante tan magníficos ungüentos.
Terrenos baldíos y amplios, sin praderas verdes pero con celeste claro,
ojos entonados mirando horizontes de carácter llano donde se yergue un faro.
Hijos y mascotas en lúdicos atavíos,
risas y retozos renovando bríos.
Padre, mi vida se ensombrece bajo una cascada de noches inmutables,
es el transcurso del tiempo, y sus inevitables finales.
Porque la gratitud ante el exquisito gozo de un presente,
se destina a fallecer, una vez que el sueño desvanece.
A ti hermano dichoso, por ti yo clamo;
simpatías y brindis por tu actual estado.
Te prometo...
compartiré tu amargura, cuando todo se haya marchado.
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