Rodea mi casa
la música de las fiestas,
su murmullo cálido
amenaza mi silencio,
sin darme cuenta
se integran en mis tareas
y mis pensamientos.
De vez en cuando
un tambor intrépido
invade mi vientre,
se acopla a mi cuerpo
impulsando en él
una vibración nueva.
Llego otra vez la calma
aun con música fuera,
enmarañando sus sonidos
con mis idas y venidas.
Nos sentamos las dos juntos
ella con sus notas
yo con mi libro,
nos olvidamos una de la otra
haciéndose de noche
en medio del olvido.
la música de las fiestas,
su murmullo cálido
amenaza mi silencio,
sin darme cuenta
se integran en mis tareas
y mis pensamientos.
De vez en cuando
un tambor intrépido
invade mi vientre,
se acopla a mi cuerpo
impulsando en él
una vibración nueva.
Llego otra vez la calma
aun con música fuera,
enmarañando sus sonidos
con mis idas y venidas.
Nos sentamos las dos juntos
ella con sus notas
yo con mi libro,
nos olvidamos una de la otra
haciéndose de noche
en medio del olvido.