sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La figura de la luz que se esconde en su sonido,
un alma entra al puente de los misterios
y se abre un eclipse de voces
que se enganchan en sus momentos
que se construyen en la voz de un mundo,
hasta fundirse la noche en su paisaje
y entrar en los orígenes unas voces que se enganchan a las letras
desde el origen de todo su ardor
donde la llama se caracteriza de luz violeta
y se disparan las emociones
por el camino de su suerte,
se enganchan las imágenes
para acoplarse a un ritmo de deshielo
donde la voz narra el momento
el mismo tono de los encuentros
de la noche atrapada en un grito,
se esconden los horarios
para pasar al momento
de cubrir dos velas en el horizonte
y salen fantasmas de la imagen
de cuadros pintados en diferentes lugares
en los que las velas sonrojan a la llama
alma que entra en el destino
que se atreve a reflexionar en sus latidos
así hasta encontrar el cierre de su búsqueda
encantada por el amanecer
y poseída por sus firmas
que quedaron en una huella de tinta
cuando abrió la página en blanco
se saca su pincel y su tinta
y escribe que su mundo
se aleja
de la fascinación
por encontrar a su alma gemela
porque antes de conocer su suerte
ha conocido lo que es estar enamorado
desde más allá de la muerte.