Aguila Albina.
Poeta recién llegado
La corona de flor hoy, hecha de acacia,
de tu coronilla cae, seca y reacia,
otrora amarilla, se torna grisácea,
sin tu cabellera, despojada de gracia.
Y así mi amor por ti, marchito
al fin es endeble, y pequeñito,
para no creer, aunque lo repito,
que sea indulgente, o sea infinito.
Pues la promesa, sellada en tinta
que ya no marca, y ya no pinta,
lograré, así sea una finta,
por mi mismo, declarar extinta.
de tu coronilla cae, seca y reacia,
otrora amarilla, se torna grisácea,
sin tu cabellera, despojada de gracia.
Y así mi amor por ti, marchito
al fin es endeble, y pequeñito,
para no creer, aunque lo repito,
que sea indulgente, o sea infinito.
Pues la promesa, sellada en tinta
que ya no marca, y ya no pinta,
lograré, así sea una finta,
por mi mismo, declarar extinta.