La Sexorcisto
Lluna V. L.
Voy rápida
como Bukowski bebiendo
disculpame si hay un empujón
al subir al último vagón del metro,
aquí hay tanto hierro
como en las metáforas de Dylan Thomas,
quizás empiece un nuevo destino
entre la mezcla de pandilleros
y abuelos que viajan conmigo,
la vida vuela rápido
el psicoanálisis no sirve para nada,
tengo un estilo libre
lo haré a mi forma
me veo a Pizarnik conmigo
en un concierto de música punk,
por las calles vendedores ilegales
que te venden gafas de sol de juguete
y al fondo de la calle la polución
en la que estrellarse
si no andas con ojo,
mejor entramos al restaurante chino
a comer unos rollitos de primavera
y menú para veinte personas,
aunque mis colegas están pidiendo
demasiadas botellas de Peñascal
y luego vendrán las risas
acompañadas de shots.
Se hizo de noche
estoy sexy
la temperatura es fresca,
cosa que es de agradecer
porque por el día
se alcanzan los treinta grados
y los zopilotes leonados del programa
de integración de fauna
empiezan a dar vueltas en círculos,
tengo ganas de ligar
pasarlo bien,
los labios están quemando
mientras tocan el borde del vaso,
la gente parece que esté en una balanza
van y vienen en una viñeta de cómic
que se esboza en mi cabeza,
tengo que parar un poco el tiempo
y le digo a Cronos
que se venga a pasar un rato conmigo
a algún lugar abierto toda la noche,
la forma de la vida.
como Bukowski bebiendo
disculpame si hay un empujón
al subir al último vagón del metro,
aquí hay tanto hierro
como en las metáforas de Dylan Thomas,
quizás empiece un nuevo destino
entre la mezcla de pandilleros
y abuelos que viajan conmigo,
la vida vuela rápido
el psicoanálisis no sirve para nada,
tengo un estilo libre
lo haré a mi forma
me veo a Pizarnik conmigo
en un concierto de música punk,
por las calles vendedores ilegales
que te venden gafas de sol de juguete
y al fondo de la calle la polución
en la que estrellarse
si no andas con ojo,
mejor entramos al restaurante chino
a comer unos rollitos de primavera
y menú para veinte personas,
aunque mis colegas están pidiendo
demasiadas botellas de Peñascal
y luego vendrán las risas
acompañadas de shots.
Se hizo de noche
estoy sexy
la temperatura es fresca,
cosa que es de agradecer
porque por el día
se alcanzan los treinta grados
y los zopilotes leonados del programa
de integración de fauna
empiezan a dar vueltas en círculos,
tengo ganas de ligar
pasarlo bien,
los labios están quemando
mientras tocan el borde del vaso,
la gente parece que esté en una balanza
van y vienen en una viñeta de cómic
que se esboza en mi cabeza,
tengo que parar un poco el tiempo
y le digo a Cronos
que se venga a pasar un rato conmigo
a algún lugar abierto toda la noche,
la forma de la vida.