Jota Be
Poeta recién llegado
¿Por qué?... ¿Para qué?... ¿Quién?
Otro café fallece,
así como el último cigarrillo, se esfuma,
tu tiempo, el tiempo de la victima, tu matrimonio
Pasan las horas,
y el cerebro te escuece, tus ojos parecen estallar,
las preguntas son aguijones en tu cabeza,
que van dejando su veneno,
que penetra más y más profundo.
Cosas que no cuadran,
cosas que no cierran
como porqué alguien puede obrar así contra alguien,
y descerrajar a quemarropa tantos balazos juntos,
desafiando a la física, riéndose de la moral,
y de los entupidos aparatos de la ley que intentan estudiarla.
La noche es fría, el hielo te lastima la cara y el cuerpo,
el auto no se hace rogar hoy, y los cilindros desafían al gélido tiempo
entrando de a poco en su rítmico movimiento,
el viaje a casa, entre interrogantes, tráfico tardío
se hace como unas pequeñas vacaciones en el infierno,
tan frío, tan cercano
¿Por qué?... ¿Para qué?... ¿Quién?
Coges una botella de cualquier cosa rumbo a casa,
para disfrutarla con ella la que te salva
la que te espera, aguanta y ama, a pesar de tu distancia corporal y mental,
la que día a día hace el silencioso trabajo
de pelearle cara a cara, a tu lado, a la locura,
la que se ríe de las preguntas
y evita que estas acaben por ganar la partida,
y tu mente perezca ante el horror que le toca paliar día a día...
Bajas del carro, daría lo mismo si fuera un Ferrari o una carretilla,
a las once y treinta y cinco un jueves de invierno
las barreras se flanquean, y la realidad se tergiversa,
por los corazones anhelantes de vida,
por la gelidez de los cerebros sin ella
No te olvidas de la botella, la tomas firmemente
y al alzar la vista te envuelve el horror,
la puerta de tu casa, abierta,
y sangre en el piso como una alfombra demencial
Corres, te desesperas, imaginándote lo peor,
pero ni tu veterana mente de detective hastiado de realidad,
puede prepararte para tal visión
Allí yace ella, su garganta abierta, de lado a lado, no tiene pulso, está muerta
como tu cordura
Las preguntas se perfilan hoy como ganadoras de la partida, Detective
¿Por qué?... ¿Para qué?... ¿Quién?
Otro café fallece,
así como el último cigarrillo, se esfuma,
tu tiempo, el tiempo de la victima, tu matrimonio
Pasan las horas,
y el cerebro te escuece, tus ojos parecen estallar,
las preguntas son aguijones en tu cabeza,
que van dejando su veneno,
que penetra más y más profundo.
Cosas que no cuadran,
cosas que no cierran
como porqué alguien puede obrar así contra alguien,
y descerrajar a quemarropa tantos balazos juntos,
desafiando a la física, riéndose de la moral,
y de los entupidos aparatos de la ley que intentan estudiarla.
La noche es fría, el hielo te lastima la cara y el cuerpo,
el auto no se hace rogar hoy, y los cilindros desafían al gélido tiempo
entrando de a poco en su rítmico movimiento,
el viaje a casa, entre interrogantes, tráfico tardío
se hace como unas pequeñas vacaciones en el infierno,
tan frío, tan cercano
¿Por qué?... ¿Para qué?... ¿Quién?
Coges una botella de cualquier cosa rumbo a casa,
para disfrutarla con ella la que te salva
la que te espera, aguanta y ama, a pesar de tu distancia corporal y mental,
la que día a día hace el silencioso trabajo
de pelearle cara a cara, a tu lado, a la locura,
la que se ríe de las preguntas
y evita que estas acaben por ganar la partida,
y tu mente perezca ante el horror que le toca paliar día a día...
Bajas del carro, daría lo mismo si fuera un Ferrari o una carretilla,
a las once y treinta y cinco un jueves de invierno
las barreras se flanquean, y la realidad se tergiversa,
por los corazones anhelantes de vida,
por la gelidez de los cerebros sin ella
No te olvidas de la botella, la tomas firmemente
y al alzar la vista te envuelve el horror,
la puerta de tu casa, abierta,
y sangre en el piso como una alfombra demencial
Corres, te desesperas, imaginándote lo peor,
pero ni tu veterana mente de detective hastiado de realidad,
puede prepararte para tal visión
Allí yace ella, su garganta abierta, de lado a lado, no tiene pulso, está muerta
como tu cordura
Las preguntas se perfilan hoy como ganadoras de la partida, Detective
¿Por qué?... ¿Para qué?... ¿Quién?