hadita
Poeta veterano en el portal
*** LA FURIA DE LA DIOSA LUNA ***
La luna un día cuando el sol le miraba
y sus matutinos rayos en ella vertía
desplómese sobre sus pasos
al ver que una triste estrella atrevida
hacia su amado iba.
La luna en su furor destroza
todo a lo que a su paso encontrara
rompe en tempestad la noche hermosa
y
y en su caballo veloz repartía
truenos rayos y estampidos
y tembló la triste estrella
que ante su furor
estremecía
ella que tan enamorada se sentía.
La blanca noche se torno tan negra
las montañas se callaron
tristes,
los lobos aullaron angustiados
y huyeron a esconderse
los diablos,
todos, todos, sumisos parecían
temían tal vez que ya no se manifieste
que las noches fueran más negras y asesinas.
y callaron los ecos y silenciosa
acalló sus rumores la
arboleda.
y el aire se cernió paulatinamente por los montes
en medio de los estallidos tan grotescos
que la luna con furor lanzara
fue entonces que mi alma solitaria
invito a que la luna entrara
la luna se quedó conmigo
en la noche oscura ya calmada
el sol le entregó de nuevo su brillo
y en otra noche
la luna
salió más expléndida
las aguas corrieron tranquilas
el lorillo se quedó callado
y el tigre se quedó en vigilia.
y la luna
la luna en el cielo brilla.
HADITA
La luna un día cuando el sol le miraba
y sus matutinos rayos en ella vertía
desplómese sobre sus pasos
al ver que una triste estrella atrevida
hacia su amado iba.
La luna en su furor destroza
todo a lo que a su paso encontrara
rompe en tempestad la noche hermosa
y
y en su caballo veloz repartía
truenos rayos y estampidos
y tembló la triste estrella
que ante su furor
estremecía
ella que tan enamorada se sentía.
La blanca noche se torno tan negra
las montañas se callaron
tristes,
los lobos aullaron angustiados
y huyeron a esconderse
los diablos,
todos, todos, sumisos parecían
temían tal vez que ya no se manifieste
que las noches fueran más negras y asesinas.
y callaron los ecos y silenciosa
acalló sus rumores la
arboleda.
y el aire se cernió paulatinamente por los montes
en medio de los estallidos tan grotescos
que la luna con furor lanzara
fue entonces que mi alma solitaria
invito a que la luna entrara
la luna se quedó conmigo
en la noche oscura ya calmada
el sol le entregó de nuevo su brillo
y en otra noche
la luna
salió más expléndida
las aguas corrieron tranquilas
el lorillo se quedó callado
y el tigre se quedó en vigilia.
y la luna
la luna en el cielo brilla.
HADITA