Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
La gaviota volaba
el poeta escribía,
las olas mojaban
las horas del día.
La gaviota miraba
el poeta soñaba,
la puesta de sol
los acurrucaba.
La gaviota desnuda
se bañaba en el mar,
el poeta la amaba
entre pechos de sal.
La luna miraba
reflejada en la piel,
caricias de plata
hasta el amanecer.
Cállate luna
no le cuentes a nadie,
que haciendo el amor
se nos ha hecho tarde.