Recuerdo tus manos, suaves como el susurro del viento, rozando mi rostro con la delicadeza de un sueño. Caminaban sobre mis labios, dibujando promesas silenciosas en cada beso no pronunciado. Tus dedos se enredaban en mi cabello como ramas abrazadas por el viento, y tus manos, entrelazadas con las mías, sostenían mi cintura con la fuerza de un refugio, como si todo el universo dependiera de ese toque.
Ahora, juntar mis manos no es suficiente para llenar el vacío que dejaste. Anhelo sentir una vez más la suavidad de tus dedos, como si el tiempo pudiera detenerse en un suspiro, pero solo quedan recuerdos, ecos de un roce perdido en la brisa, y un alma que se pierde en la espera de un tacto que nunca volverá.
-Dior
Ahora, juntar mis manos no es suficiente para llenar el vacío que dejaste. Anhelo sentir una vez más la suavidad de tus dedos, como si el tiempo pudiera detenerse en un suspiro, pero solo quedan recuerdos, ecos de un roce perdido en la brisa, y un alma que se pierde en la espera de un tacto que nunca volverá.
-Dior