Ramon bonachi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tomó la golondrina el viejo nido
que dejara una fría madrugada,
el Sol era su amigo más querido,
y ella, un ave de paso enamorada.
Con su vuelo volvió la primavera
a vestirse de todos los colores,
otorgando a la bella aventurera.
el mágico perfume de sus flores.
El amor con su clásico ritual,
despertó otra vez bajo el tejado
de manera alocada y temporal.
Cuando el frío se vuelva descarado
el vaivén llegará a su final,
y el nido quedará abandonado
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