La Gula 3

Alonso Vicent

Poeta veterano en el portal
La gula del norte y sur,
de la mente y el estómago;
carabineros con hambre
de gota con espumosos.
Comer por comer, ¡son fiestas!;
no para todos, curioso.
No hay peor festividad
que la soledad de un solo
y la penuria a la sombra
de carteles luminosos.
Ponme otra, chiquitín,
que creo que aún controlo,
y turrón y polvorones;
que no se entere el cardiólogo.
Norte y sur y Navidades
distintas en sus socorros;
unos no pueden pedir,
otros no encuentran aplomo
ni medidas en la mesa.
Ay... nuestro gozo en un pozo
de estomacales instintos
e intestinales recodos.
Mira que entiendo pecados,
pero este no, ni beodo.
Será que soy de costumbres
sanas, insanas, de a pocos;
comedido en los desmadres
cuando bebo y cuando como.
Pero, la verdad, no sé
si es la gula algún ahogo,
o es no saber de medidas,
o sopa boba de bobos.
Capital es la comida
y es el paladar su trono.
El deseo anda esquivo
y desea por antojos
con el culo en la poltrona
y un pecar en el decoro.
No quiero poner el dedo
ni en la llaga ni en el ojo,
mas traigo unos cuantos versos
después de un codillo al horno.
 
Me ha gustado tu romance lleno de juegos de palabras, qué suerte tan sano, comedido y con versos de sobra para compartir.

Cómo decíamos hace dos minutos, un placer leerte, felices fiestas y que las disfrutes.

Saludos.
 
La gula del norte y sur,
de la mente y el estómago;
carabineros con hambre
de gota con espumosos.
Comer por comer, ¡son fiestas!;
no para todos, curioso.
No hay peor festividad
que la soledad de un solo
y la penuria a la sombra
de carteles luminosos.
Ponme otra, chiquitín,
que creo que aún controlo,
y turrón y polvorones;
que no se entere el cardiólogo.
Norte y sur y Navidades
distintas en sus socorros;
unos no pueden pedir,
otros no encuentran aplomo
ni medidas en la mesa.
Ay... nuestro gozo en un pozo
de estomacales instintos
e intestinales recodos.
Mira que entiendo pecados,
pero este no, ni beodo.
Será que soy de costumbres
sanas, insanas, de a pocos;
comedido en los desmadres
cuando bebo y cuando como.
Pero, la verdad, no sé
si es la gula algún ahogo,
o es no saber de medidas,
o sopa boba de bobos.
Capital es la comida
y es el paladar su trono.
El deseo anda esquivo
y desea por antojos
con el culo en la poltrona
y un pecar en el decoro.
No quiero poner el dedo
ni en la llaga ni en el ojo,
mas traigo unos cuantos versos
después de un codillo al horno.


Apreciado Alonso, tú tienes el arte del buen comedor,que come con equilibrio, que disfruta de lo que come,dice el refrán, sin olvidar ..."·que de grandes cenas están las sepulturas llenas."... y en esas andamos ,algunos, estos día: con un pié en el más allá, saltándonos todas las prohibiciones, con eso de que "un día, es un día"...
La gula es un pecado de lo más absurdo y el arrepentimiento, trae consigo ese desorden psicológico de la bulimia...enfermedades de los países ricos. Pero ¡anda!, dejemos de pensar y coge la pandereta, que nos vamos de parranda.
Mw gusta esa forma que siempre le das a tus romances, un gusto leerte, Poeta.
Un abrazo grande y Felicidades en unión de los tuyos, con casriño
Isabel.
 
Última edición:
Me ha gustado tu romance lleno de juegos de palabras, qué suerte tan sano, comedido y con versos de sobra para compartir.

Cómo decíamos hace dos minutos, un placer leerte, felices fiestas y que las disfrutes.

Saludos.
Ay, ay, ay, que sanos andamos pero en cierta medida, que uno nunca se puede fiar de lo que le depara el destino.
El destino; podría ser un buen tema para otra tensón, je je. Aunque todos sepamos cual va a ser.
A jugar vinimos; y no olvidemos que entre juegos se aprende más que en las mejores enciclopedias del mundo mundial.
Yo me zampé el codillo, buenísimo, y después, con carajillo, expié mis culpas.
Como decía Sabina, "siempre que me confieso me doy la absolución", je je.
Ni mejores ni peores... diferentes. Y viva la diferencia.
A mis cincuenta y tres años, hasta las fiestas son de agradecer.
Un abrazote, y a pasar un fin de año estupendo... Yo lo intentaré con mis comedidos comedimientos, pero sin privarme de nada, ay, ay ay.
 
Apreciado Alonso, tú tienes el arte del buen comedor,que come con equilibrio, que disfruta de lo que come,dice el refrán, sin olvidar ..."·que de grandes cenas están las sepulturas llenas."... y en esas andamos ,algunos, estos día: con un pié en el más allá, saltándonos todas las prohibiciones, con eso de que "un día, es un día"...
La gula es un pecado de lo más absurdo y el arrepentimiento, trae consigo ese desorden psicológico de la bulimia...enfermedades de los países ricos. Pero ¡anda!, dejemos de pensar y coge la pandereta, que nos vamos de parranda.
Mw gusta esa forma que siempre le das a tus romances, un gusto leerte, Poeta.
Un abrazo grande y Felicidades en unión de los tuyos, con casriño
Isabel.
Isabel, si es que yo soy delgadito, y no me cabe más de lo que como. Pero eso sí; repito de comidas cinco o seis veces al día. Mi dosis, no más.
La pandereta, la flauta, el teclado de los sobrinos... Pues no me gusta a mí darle a la música y a la alegría, je je. Si nos quitan la alegría del momento que sea ¿qué nos queda?
A por el nuevo año, querida Isabel, y a por una primavera (ahí quiero llegar) con mis amiguitos de las Tierras Altas.
Besos y naturaleza y letras que se conviertan en poemas a la primera ocasión.
 
Jeje, ...yo me quedo con algún carabinerito de esos rojos y grandotes :). Un poema sin desperdicio alguno, simpático, imaginativo y certero.
Buen apetito y Feliz año, Alonso. Un gran abrazo amigo.
 
Jajajaja excelente descripción Alonso, la mayoría nos dejamos llevar sobre todo en las fiestas y navidades por ese desenfreno de "alimento", no siempre es comida jajaja, solo por el tener a la vista el manjar, ¡pecadores!, ¡pecadores!, es nuestra naturaleza, un enorme placer leerte, besos.
 
La gula del norte y sur,
de la mente y el estómago;
carabineros con hambre
de gota con espumosos.
Comer por comer, ¡son fiestas!;
no para todos, curioso.
No hay peor festividad
que la soledad de un solo
y la penuria a la sombra
de carteles luminosos.
Ponme otra, chiquitín,
que creo que aún controlo,
y turrón y polvorones;
que no se entere el cardiólogo.
Norte y sur y Navidades
distintas en sus socorros;
unos no pueden pedir,
otros no encuentran aplomo
ni medidas en la mesa.
Ay... nuestro gozo en un pozo
de estomacales instintos
e intestinales recodos.
Mira que entiendo pecados,
pero este no, ni beodo.
Será que soy de costumbres
sanas, insanas, de a pocos;
comedido en los desmadres
cuando bebo y cuando como.
Pero, la verdad, no sé
si es la gula algún ahogo,
o es no saber de medidas,
o sopa boba de bobos.
Capital es la comida
y es el paladar su trono.
El deseo anda esquivo
y desea por antojos
con el culo en la poltrona
y un pecar en el decoro.
No quiero poner el dedo
ni en la llaga ni en el ojo,
mas traigo unos cuantos versos
después de un codillo al horno.


Muy bueno , ingenioso y mordaz has disfrazado la vida de gula y ha sido creíble jaja…


Un abrazo Carmen
 
La gula del norte y sur,
de la mente y el estómago;
carabineros con hambre
de gota con espumosos.
Comer por comer, ¡son fiestas!;
no para todos, curioso.
No hay peor festividad
que la soledad de un solo
y la penuria a la sombra
de carteles luminosos.
Ponme otra, chiquitín,
que creo que aún controlo,
y turrón y polvorones;
que no se entere el cardiólogo.
Norte y sur y Navidades
distintas en sus socorros;
unos no pueden pedir,
otros no encuentran aplomo
ni medidas en la mesa.
Ay... nuestro gozo en un pozo
de estomacales instintos
e intestinales recodos.
Mira que entiendo pecados,
pero este no, ni beodo.
Será que soy de costumbres
sanas, insanas, de a pocos;
comedido en los desmadres
cuando bebo y cuando como.
Pero, la verdad, no sé
si es la gula algún ahogo,
o es no saber de medidas,
o sopa boba de bobos.
Capital es la comida
y es el paladar su trono.
El deseo anda esquivo
y desea por antojos
con el culo en la poltrona
y un pecar en el decoro.
No quiero poner el dedo
ni en la llaga ni en el ojo,
mas traigo unos cuantos versos
después de un codillo al horno.

Aunque tarde querido amigo, paso a deleitarme y a llenar la panza con tu magnífico romance en donde coincido plenamente en las comidas sana e insanas jajajaja al igual que con bebidas. Pero permíteme que te diga con cariño que tienes un poquito de mala leche eh.... Mira que crrar el romance con un codillo al horno!!
Es muy bueno y más que ameno estimado Alonso tan perfecta inspiración.
Te mando mis saludos cordiales, allá por algún lugar del norte cuyo nombre no logro acordarme...
 
Jeje, ...yo me quedo con algún carabinerito de esos rojos y grandotes :). Un poema sin desperdicio alguno, simpático, imaginativo y certero.
Buen apetito y Feliz año, Alonso. Un gran abrazo amigo.
Bueno, ya pasaron las Navidades, aunque ahora amenazan con un catorce de febrero… dios nos libre…

Un gran abrazo, Luis, y feliz año sin perder el apetito hasta de la poesía.
 
Jajajaja excelente descripción Alonso, la mayoría nos dejamos llevar sobre todo en las fiestas y navidades por ese desenfreno de "alimento", no siempre es comida jajaja, solo por el tener a la vista el manjar, ¡pecadores!, ¡pecadores!, es nuestra naturaleza, un enorme placer leerte, besos.
Pues llega otro pecador, aunque se crea comedido, y disfruta de los amigos, de la comida y de las letras. Si es que nadie somos perfectos.

Besos, Mariposa, desde esta naturaleza que es la que más me tira.
 
Aunque tarde querido amigo, paso a deleitarme y a llenar la panza con tu magnífico romance en donde coincido plenamente en las comidas sana e insanas jajajaja al igual que con bebidas. Pero permíteme que te diga con cariño que tienes un poquito de mala leche eh.... Mira que crrar el romance con un codillo al horno!!
Es muy bueno y más que ameno estimado Alonso tan perfecta inspiración.
Te mando mis saludos cordiales, allá por algún lugar del norte cuyo nombre no logro acordarme...
Ja, ja, ja… si es que cenamos codillo al horno ese día; aunque yo con los entremeses casi tengo ya bastante. Soy muy parsimonioso para comer y la gente se confunde y cree que como mucho, pero no; lo que ocurre es que soy lento, je je je.

Muchas gracias, Luis, por sentarte a la mesa y un gran abrazo desde el Levante hoy con lluvias
 
La gula del norte y sur,
de la mente y el estómago;
carabineros con hambre
de gota con espumosos.
Comer por comer, ¡son fiestas!;
no para todos, curioso.
No hay peor festividad
que la soledad de un solo
y la penuria a la sombra
de carteles luminosos.
Ponme otra, chiquitín,
que creo que aún controlo,
y turrón y polvorones;
que no se entere el cardiólogo.
Norte y sur y Navidades
distintas en sus socorros;
unos no pueden pedir,
otros no encuentran aplomo
ni medidas en la mesa.
Ay... nuestro gozo en un pozo
de estomacales instintos
e intestinales recodos.
Mira que entiendo pecados,
pero este no, ni beodo.
Será que soy de costumbres
sanas, insanas, de a pocos;
comedido en los desmadres
cuando bebo y cuando como.
Pero, la verdad, no sé
si es la gula algún ahogo,
o es no saber de medidas,
o sopa boba de bobos.
Capital es la comida
y es el paladar su trono.
El deseo anda esquivo
y desea por antojos
con el culo en la poltrona
y un pecar en el decoro.
No quiero poner el dedo
ni en la llaga ni en el ojo,
mas traigo unos cuantos versos
después de un codillo al horno.
Magnífico romance!!! Excelentes metáforas rayando las paradojas, fluido, profundo y bello, uno de los pecados capitales que por norma siempre desobedecemos. ¡Maravilloso poema! Un placer disfrutar de su excelente poesía, Alonso Vicent, reciba la más cordial felicitación y saludo.
 
La gula del norte y sur,
de la mente y el estómago;
carabineros con hambre
de gota con espumosos.
Comer por comer, ¡son fiestas!;
no para todos, curioso.
No hay peor festividad
que la soledad de un solo
y la penuria a la sombra
de carteles luminosos.
Ponme otra, chiquitín,
que creo que aún controlo,
y turrón y polvorones;
que no se entere el cardiólogo.
Norte y sur y Navidades
distintas en sus socorros;
unos no pueden pedir,
otros no encuentran aplomo
ni medidas en la mesa.
Ay... nuestro gozo en un pozo
de estomacales instintos
e intestinales recodos.
Mira que entiendo pecados,
pero este no, ni beodo.
Será que soy de costumbres
sanas, insanas, de a pocos;
comedido en los desmadres
cuando bebo y cuando como.
Pero, la verdad, no sé
si es la gula algún ahogo,
o es no saber de medidas,
o sopa boba de bobos.
Capital es la comida
y es el paladar su trono.
El deseo anda esquivo
y desea por antojos
con el culo en la poltrona
y un pecar en el decoro.
No quiero poner el dedo
ni en la llaga ni en el ojo,
mas traigo unos cuantos versos
después de un codillo al horno.

Que no atasque la gula el paso en el camino, que todo en exceso tiene un fin perjudicial, tu poema como siempre presentando una creativa temática con el talento que posees para expresar tu sentir sobre las cosas, un gusto llegar y disfrutar de tu gran poesía Alonso, un abrazo enorme.
 
La gula del norte y sur,
de la mente y el estómago;
carabineros con hambre
de gota con espumosos.
Comer por comer, ¡son fiestas!;
no para todos, curioso.
No hay peor festividad
que la soledad de un solo
y la penuria a la sombra
de carteles luminosos.
Ponme otra, chiquitín,
que creo que aún controlo,
y turrón y polvorones;
que no se entere el cardiólogo.
Norte y sur y Navidades
distintas en sus socorros;
unos no pueden pedir,
otros no encuentran aplomo
ni medidas en la mesa.
Ay... nuestro gozo en un pozo
de estomacales instintos
e intestinales recodos.
Mira que entiendo pecados,
pero este no, ni beodo.
Será que soy de costumbres
sanas, insanas, de a pocos;
comedido en los desmadres
cuando bebo y cuando como.
Pero, la verdad, no sé
si es la gula algún ahogo,
o es no saber de medidas,
o sopa boba de bobos.
Capital es la comida
y es el paladar su trono.
El deseo anda esquivo
y desea por antojos
con el culo en la poltrona
y un pecar en el decoro.
No quiero poner el dedo
ni en la llaga ni en el ojo,
mas traigo unos cuantos versos
después de un codillo al horno.
Será, que la gula es un pecado capital a exprofeso, para que los pobres se resignen, habría que preguntarle a los millones que no tienen que comer, ¿Que piensan de la gula?,excelente y certera composición. Un abrazo.
 
Magnífico romance!!! Excelentes metáforas rayando las paradojas, fluido, profundo y bello, uno de los pecados capitales que por norma siempre desobedecemos. ¡Maravilloso poema! Un placer disfrutar de su excelente poesía, Alonso Vicent, reciba la más cordial felicitación y saludo.
Holaaa Daniel... que te veo como invitado e invitado estarás siempre entre las letras que compartimos.
Un gran abrazo allende del foro.
 
Que no atasque la gula el paso en el camino, que todo en exceso tiene un fin perjudicial, tu poema como siempre presentando una creativa temática con el talento que posees para expresar tu sentir sobre las cosas, un gusto llegar y disfrutar de tu gran poesía Alonso, un abrazo enorme.
El gusto es mío, querida Nancy, sin dietas ni excesos, de verte en esta aventura que es escribir de Navidades a Navidades y durante casi que todos los días del año.
La gula fue el tema, y el pretexto para hacer este poema.
Un gran abrazo de parte de este flaco al que la edad sólo le ha rellenado un puntito.
 
Será, que la gula es un pecado capital a exprofeso, para que los pobres se resignen, habría que preguntarle a los millones que no tienen que comer, ¿Que piensan de la gula?,excelente y certera composición. Un abrazo.
Ahí estamos. Los excesos de unos son las penurias del resto. La diferencia es que unos se confiesan y aquí no ha pasado nada y otros ya pueden rezar lo indecible que el alimento no va a caer del cielo.
Muchas gracias, señor Malco, y un abrazo desde el Este.
 
La gula del norte y sur,
de la mente y el estómago;
carabineros con hambre
de gota con espumosos.
Comer por comer, ¡son fiestas!;
no para todos, curioso.
No hay peor festividad
que la soledad de un solo
y la penuria a la sombra
de carteles luminosos.
Ponme otra, chiquitín,
que creo que aún controlo,
y turrón y polvorones;
que no se entere el cardiólogo.
Norte y sur y Navidades
distintas en sus socorros;
unos no pueden pedir,
otros no encuentran aplomo
ni medidas en la mesa.
Ay... nuestro gozo en un pozo
de estomacales instintos
e intestinales recodos.
Mira que entiendo pecados,
pero este no, ni beodo.
Será que soy de costumbres
sanas, insanas, de a pocos;
comedido en los desmadres
cuando bebo y cuando como.
Pero, la verdad, no sé
si es la gula algún ahogo,
o es no saber de medidas,
o sopa boba de bobos.
Capital es la comida
y es el paladar su trono.
El deseo anda esquivo
y desea por antojos
con el culo en la poltrona
y un pecar en el decoro.
No quiero poner el dedo
ni en la llaga ni en el ojo,
mas traigo unos cuantos versos
después de un codillo al horno.

jejeje la mayoría hemos caído en el pecadillo de la gula, sobre todo en fiestas y ante la abundancia
 

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