elena morado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Voy repleta de nubes sin facturar.
Una mujer de azul me mira.
Mis ojos se sostienen en los suyos y la fotografío.
Entre Renoir y Matisse sus manos.
Última parada: el cielo estalla al mismo tiempo que mis latidos. Insólitamente la nieve cae igual de fría bajo el sol.
Una mujer de azul me mira.
Entre Renoir y Matisse un asiento vacío.
En un rincón de mi maleta el silbido de un pájaro me llama
y lo busco y lo busco y lo busco...
Repleta de nubes sin fracturas.
¿Te gustan los pájaros?
Me gustan las cuencas azules de sus ojos tristes.
...
Antonia Mauro
Una mujer de azul me mira.
Mis ojos se sostienen en los suyos y la fotografío.
Entre Renoir y Matisse sus manos.
Última parada: el cielo estalla al mismo tiempo que mis latidos. Insólitamente la nieve cae igual de fría bajo el sol.
Una mujer de azul me mira.
Entre Renoir y Matisse un asiento vacío.
En un rincón de mi maleta el silbido de un pájaro me llama
y lo busco y lo busco y lo busco...
Repleta de nubes sin fracturas.
¿Te gustan los pájaros?
Me gustan las cuencas azules de sus ojos tristes.
...
Antonia Mauro
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