Cafla
Poeta recién llegado
Todavía está tu habitacion casi intacta.
Tus cajones y armarios estan vacíos,
solo hay bolsas con colgadores y cintas para embalar.
Alrededor de tu cama, hay cajas selladas.
Tu cama y velador aún están tal cual.
Al entrar aún se siente todo tu olor,
siento tu esencia al primer paso.
Recuerdo tu silueta siempre acostada,
porque esa fue la alcoba de tus últimos meses,
en las otras habitaciones de las otras casas,
estabas mejor, hacías cosas, caminabas y ordenabas.
Tu cama sigue igual, y me acuesto en ella,
evocando cuando yacía contigo.
Cuando sufrías dolores, y
te quejabas en silencio, haciendo sutiles movimientos.
Me metía contigo en esta cama como una niña.
Porque siempre había frío y me invitabas.
Te abrazaba y veíamos algo en la televisión.
Tratabas de guardar tus dolores,
porque nadie te creía, pero yo sí.
Siempre supe que eran reales,
solo que no eran dolores de sanación, como pensaba,
si no, todo lo contrario.
Tu habitación mantiene todo tu olor,
la casa entera se siente vacía sin ti.
Tus espejos reflejan mi demacración,
ojeras crónicas y aceptadas,
lágrimas eternas, ya controladas.
Me aferro a una bata que usabas,
y sigue estando tu fragancia,
El mejor aroma del mundo.
La abrazo y aún no entiendo
Por qué no estás.
Tanto dolor que sentías al final y
siempre me sonreías al llegar.
Se iluminaba tu rostro macilento
cuando iba a verte.
No hay día en que no piense
que puede haber evitado tu deceso.
Que sí te pude salvar.
Y si alguien más me dice que estás bien,
porque estás descansado...
¡Voy a gritar! ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!
Ahora nos toca vivir los momentos
más importante sin ti;
cumpleaños, navidades, una boda, cambios de casa, trabajo, etc.
… La vida, esta vida, la que se suponía que vivirías con nosotras.
Porque tú tenías que haber durado muchos años más,
en tu cálida cama rodeada por nosotras y nietos.
Sosteniendo tu mano, hasta tu último aliento.
Sábado 18 de diciembre 2021
Tus cajones y armarios estan vacíos,
solo hay bolsas con colgadores y cintas para embalar.
Alrededor de tu cama, hay cajas selladas.
Tu cama y velador aún están tal cual.
Al entrar aún se siente todo tu olor,
siento tu esencia al primer paso.
Recuerdo tu silueta siempre acostada,
porque esa fue la alcoba de tus últimos meses,
en las otras habitaciones de las otras casas,
estabas mejor, hacías cosas, caminabas y ordenabas.
Tu cama sigue igual, y me acuesto en ella,
evocando cuando yacía contigo.
Cuando sufrías dolores, y
te quejabas en silencio, haciendo sutiles movimientos.
Me metía contigo en esta cama como una niña.
Porque siempre había frío y me invitabas.
Te abrazaba y veíamos algo en la televisión.
Tratabas de guardar tus dolores,
porque nadie te creía, pero yo sí.
Siempre supe que eran reales,
solo que no eran dolores de sanación, como pensaba,
si no, todo lo contrario.
Tu habitación mantiene todo tu olor,
la casa entera se siente vacía sin ti.
Tus espejos reflejan mi demacración,
ojeras crónicas y aceptadas,
lágrimas eternas, ya controladas.
Me aferro a una bata que usabas,
y sigue estando tu fragancia,
El mejor aroma del mundo.
La abrazo y aún no entiendo
Por qué no estás.
Tanto dolor que sentías al final y
siempre me sonreías al llegar.
Se iluminaba tu rostro macilento
cuando iba a verte.
No hay día en que no piense
que puede haber evitado tu deceso.
Que sí te pude salvar.
Y si alguien más me dice que estás bien,
porque estás descansado...
¡Voy a gritar! ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!
Ahora nos toca vivir los momentos
más importante sin ti;
cumpleaños, navidades, una boda, cambios de casa, trabajo, etc.
… La vida, esta vida, la que se suponía que vivirías con nosotras.
Porque tú tenías que haber durado muchos años más,
en tu cálida cama rodeada por nosotras y nietos.
Sosteniendo tu mano, hasta tu último aliento.
Sábado 18 de diciembre 2021