En la plaza grande
juegan los niños
casi de noche.
Este invierno es calido,
y la casa
se llena de sombras
y aire templado.
La tranquilidad surca el suelo de madera
como una alfombra
de sobra conocida
y con algún agujerito,
pero no quiero desecharla.
Las cosas tienen su historia
que están imbricadas con la mía;
sin ellas
la casa no es la misma.
Los niños llaman a la puerta;
entran,
todo se ha llenado de sus voces.
juegan los niños
casi de noche.
Este invierno es calido,
y la casa
se llena de sombras
y aire templado.
La tranquilidad surca el suelo de madera
como una alfombra
de sobra conocida
y con algún agujerito,
pero no quiero desecharla.
Las cosas tienen su historia
que están imbricadas con la mía;
sin ellas
la casa no es la misma.
Los niños llaman a la puerta;
entran,
todo se ha llenado de sus voces.