NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
Quedará sobre mi vientre esta derrota.
Doliéndole a mis labios, a mi orgullo y a mi corazón.
Quedará muda, tuerta, mutilada y rota,
opaca, confusa, desgastada y remota;
la historia que ya no sabré contar sobre nosotros dos.
Quedará silente la alegría de este cariño.
Aunque sabemos que existe, ya no tiene voz.
No tiene impulso, alas, viento ni camino,
no tiene tiempo, agallas, placer ni destino;
cariño desahuciado sin posibilidades de resurrección.
Dejaré que caiga libre tu imagen como mis ilusiones,
que tu indiferencia desmienta el oasis que miro en tus ojos.
Dejaré de confundir tu cobardía con mesura,
tu indecisión con cordura, tu desinterés con género;
dejaré que la vida me cobre por encubrir tus tantos despojos.
No me has dejado más opción que olvidarte.
La desesperanza que sembraste en mí, ya floreció.
Mis manos están ya tan cansadas de intentarte,
mis labios se han quebrado secos esperando besarte,
y no siento que esa espera vaya a lograrte como algún día creía yo.
Así que, quedará sobre mi vientre ésta derrota,
doliéndome la vida por vivirla bajo el gris de tu color.
Quedarán horas sobrantes para unir mis partes rotas,
y habrá tiempo para lograr borrar las huellas de tu boca
pues quiero quede espacio luego para un nuevo amor.
Luego, cuando ya no sepa contar esta historia.
Luego, cuando pase el dolor…
Doliéndole a mis labios, a mi orgullo y a mi corazón.
Quedará muda, tuerta, mutilada y rota,
opaca, confusa, desgastada y remota;
la historia que ya no sabré contar sobre nosotros dos.
Quedará silente la alegría de este cariño.
Aunque sabemos que existe, ya no tiene voz.
No tiene impulso, alas, viento ni camino,
no tiene tiempo, agallas, placer ni destino;
cariño desahuciado sin posibilidades de resurrección.
Dejaré que caiga libre tu imagen como mis ilusiones,
que tu indiferencia desmienta el oasis que miro en tus ojos.
Dejaré de confundir tu cobardía con mesura,
tu indecisión con cordura, tu desinterés con género;
dejaré que la vida me cobre por encubrir tus tantos despojos.
No me has dejado más opción que olvidarte.
La desesperanza que sembraste en mí, ya floreció.
Mis manos están ya tan cansadas de intentarte,
mis labios se han quebrado secos esperando besarte,
y no siento que esa espera vaya a lograrte como algún día creía yo.
Así que, quedará sobre mi vientre ésta derrota,
doliéndome la vida por vivirla bajo el gris de tu color.
Quedarán horas sobrantes para unir mis partes rotas,
y habrá tiempo para lograr borrar las huellas de tu boca
pues quiero quede espacio luego para un nuevo amor.
Luego, cuando ya no sepa contar esta historia.
Luego, cuando pase el dolor…
Última edición:
::