isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
La voz innata de la serpiente, sola,
como dos gotas de sal y surcos de flechas,
pintado de cielo al compás de la noche
ingravitación femenina, puesta al sol como yema.
Remordimientos de suelos con corazón,
de niños inhumanos, de inhumanos sin credo
de cielos curados; policías que amedrentan el sabor
de la noche, de noche que huele a paz.
Indeciso el caminante se vuelve rojo,
de paseos florales por los trópicos orales
de la cigüeña remota al tiempo, con puntos
persuadidos de montañas incoloras.
Cavando en la misma especie, se ve un rostro poético,
un pozo con agua, o sales que desvanecen los frutos,
tal y como son las señas,
como hijo sonámbulo siendo honrado.
Así la capa de la noche muestra siluetas invadidas,
con ojos negros que se repiten conforme
la poesía avanza y, el acto de humanidad
se vuelve etéreo con dos silabas dormido.
como dos gotas de sal y surcos de flechas,
pintado de cielo al compás de la noche
ingravitación femenina, puesta al sol como yema.
Remordimientos de suelos con corazón,
de niños inhumanos, de inhumanos sin credo
de cielos curados; policías que amedrentan el sabor
de la noche, de noche que huele a paz.
Indeciso el caminante se vuelve rojo,
de paseos florales por los trópicos orales
de la cigüeña remota al tiempo, con puntos
persuadidos de montañas incoloras.
Cavando en la misma especie, se ve un rostro poético,
un pozo con agua, o sales que desvanecen los frutos,
tal y como son las señas,
como hijo sonámbulo siendo honrado.
Así la capa de la noche muestra siluetas invadidas,
con ojos negros que se repiten conforme
la poesía avanza y, el acto de humanidad
se vuelve etéreo con dos silabas dormido.