Wilson Carrero
Poeta recién llegado
Una iglesia se levanta y dos mas le siguen detrás,
toditas garantizandote que conocerás la verdad.
"Vente a la mia, yo estoy bien", te dicen acá,
"porque la tuya está llena de falsedad."
Una iglesia se levanta y dos mas le siguen detrás.
Desde el comienzo del mundo ese cuento estaba ya,
una iglesia que se levanta y mil que le siguen atrás.
Desde el Oriente Medio y hasta el viejo Egypto,
Anú, Marduk, Enki, Enlil, Isis, Anubis y Baal;
una lista de los primeros dioses a adorar.
Desde ahí en adelante decenas de dioses te puedo nombrar,
pero ¿para qué? si no los podrás ni contar.
Mira, esto es un mundo de confusión, de mentiras y obscuridad,
cuando te crees que estás bien es cuando mas estás mal.
Los amigos y familia te dicen, "Vente a mi iglesia a adorar,
vamos a Dios las gracias dar".
Dar gracias ¿a quién? ¿Por qué?,
si en todas ellas la cartera te quieren robar.
Vete y pruebalo, por mi no te dejes llevar,
al principio te acomodan como rey en pedestal,
luego poquito a poco te adoctrinan para el diezmo dar.
No te lo digo yo, vete a otros a preguntar,
ellos ya estuvieron en ese lugar,
le vaciaron el alma y están ahora peores que al comenzar.
Así es la humanidad, obscura, sucia,
buscando puestos, pleitos y dinero, bien afrentá,
ni la verguenza vale ya.
Te engañan, te mienten, te roban,
te menosprecian en nombre de Dios y al ritmo del Kumbayá.
Pero como ya dije, esto no es nada nuevo,
es solo una vieja continuidad.
toditas garantizandote que conocerás la verdad.
"Vente a la mia, yo estoy bien", te dicen acá,
"porque la tuya está llena de falsedad."
Una iglesia se levanta y dos mas le siguen detrás.
Desde el comienzo del mundo ese cuento estaba ya,
una iglesia que se levanta y mil que le siguen atrás.
Desde el Oriente Medio y hasta el viejo Egypto,
Anú, Marduk, Enki, Enlil, Isis, Anubis y Baal;
una lista de los primeros dioses a adorar.
Desde ahí en adelante decenas de dioses te puedo nombrar,
pero ¿para qué? si no los podrás ni contar.
Mira, esto es un mundo de confusión, de mentiras y obscuridad,
cuando te crees que estás bien es cuando mas estás mal.
Los amigos y familia te dicen, "Vente a mi iglesia a adorar,
vamos a Dios las gracias dar".
Dar gracias ¿a quién? ¿Por qué?,
si en todas ellas la cartera te quieren robar.
Vete y pruebalo, por mi no te dejes llevar,
al principio te acomodan como rey en pedestal,
luego poquito a poco te adoctrinan para el diezmo dar.
No te lo digo yo, vete a otros a preguntar,
ellos ya estuvieron en ese lugar,
le vaciaron el alma y están ahora peores que al comenzar.
Así es la humanidad, obscura, sucia,
buscando puestos, pleitos y dinero, bien afrentá,
ni la verguenza vale ya.
Te engañan, te mienten, te roban,
te menosprecian en nombre de Dios y al ritmo del Kumbayá.
Pero como ya dije, esto no es nada nuevo,
es solo una vieja continuidad.
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