LLuvin
Poeta recién llegado
La inevitable cuenta atrás
Una de las grandes verdades más difíciles de asimilar, es que el tiempo no pasa en vano, que todo acto tiene una consecuencia y que la vida termina por acabar. Creo que es la más difícil de aceptar, o al menos a mí, me está costando mucho, que son ya varios años dándole vueltas al asunto, y llenándome de agobio cuando inevitablemente me invaden este hilo de pensamientos que no puedo apartar de mi mente.Llegados a este punto, empezamos a valorar cada instante. Todo lo que pasa debería ser oro o equivalente. Ya que ese tiempo que pasa no lo vamos a recuperar nunca. Nuestro grado de tolerancia disminuye exponencialmente. Ya no damos espacio a las mismas cosas y aspectos que antes, el hueco se estrecha. Nos volvemos más individualistas y egoístas, incluso al punto, de que muchos de nosotros se plantea incluso dejar de lado su vida actual, todo lo que conoce, para lanzarse y arriesgarse a hacer lo que le llene, siempre y cuando, esto permita que por lo menos puedas seguir pagándote los gatos básicos (para supervivencia). Tampoco se tienen porque mantener amigos cercanos, es más, ya no haces amigos de tu entorno, ahora se busca gente con la que compartir aficiones o gente que finalmente te aporte algo positivo. No hay cabida para las carcasas sin lengua ni cerebro.
Ascendemos a un segundo plano, y vemos muchas de las discusiones diarias inútiles. Se siente todo mas relajado, como si el mundo ahora no pareciera que gira a su propio ritmo acelerado, como si escaparas de su gravedad y no sintieras la necesidad de encajar. No hace falta encajar, solo perteneces a él, y tu controlas donde quieres encajar.
Hay mucho vértigo, muchísimo. Porque no es fácil darse cuenta de todo ello, y mucho menos dar el paso de dejar atrás ciertas comodidades, así como manías y costumbres, por el trabajo duro o tu ideal de aprovechamiento del tiempo, ya sea por dedicarte a una afición o trabajo o por pasar de ahora en adelante el resto de tu vida con la persona amada.
No estoy viviendo momentos fáciles. No es sencillo tomar ciertas decisiones. Aún así cada vez veo y siento más que he acertado. No sé ni puedo saber hacia dónde se dirige todo esto; pero, si que aprenderé y me llevaré el enfrentarme solo con el mundo y ver cuales son mis límites y mis capacidades.
No des los pasos correctos, sino aquellos que te lleven hacia tu felicidad Lluvín
Una de las grandes verdades más difíciles de asimilar, es que el tiempo no pasa en vano, que todo acto tiene una consecuencia y que la vida termina por acabar. Creo que es la más difícil de aceptar, o al menos a mí, me está costando mucho, que son ya varios años dándole vueltas al asunto, y llenándome de agobio cuando inevitablemente me invaden este hilo de pensamientos que no puedo apartar de mi mente.Llegados a este punto, empezamos a valorar cada instante. Todo lo que pasa debería ser oro o equivalente. Ya que ese tiempo que pasa no lo vamos a recuperar nunca. Nuestro grado de tolerancia disminuye exponencialmente. Ya no damos espacio a las mismas cosas y aspectos que antes, el hueco se estrecha. Nos volvemos más individualistas y egoístas, incluso al punto, de que muchos de nosotros se plantea incluso dejar de lado su vida actual, todo lo que conoce, para lanzarse y arriesgarse a hacer lo que le llene, siempre y cuando, esto permita que por lo menos puedas seguir pagándote los gatos básicos (para supervivencia). Tampoco se tienen porque mantener amigos cercanos, es más, ya no haces amigos de tu entorno, ahora se busca gente con la que compartir aficiones o gente que finalmente te aporte algo positivo. No hay cabida para las carcasas sin lengua ni cerebro.
Ascendemos a un segundo plano, y vemos muchas de las discusiones diarias inútiles. Se siente todo mas relajado, como si el mundo ahora no pareciera que gira a su propio ritmo acelerado, como si escaparas de su gravedad y no sintieras la necesidad de encajar. No hace falta encajar, solo perteneces a él, y tu controlas donde quieres encajar.
Hay mucho vértigo, muchísimo. Porque no es fácil darse cuenta de todo ello, y mucho menos dar el paso de dejar atrás ciertas comodidades, así como manías y costumbres, por el trabajo duro o tu ideal de aprovechamiento del tiempo, ya sea por dedicarte a una afición o trabajo o por pasar de ahora en adelante el resto de tu vida con la persona amada.
No estoy viviendo momentos fáciles. No es sencillo tomar ciertas decisiones. Aún así cada vez veo y siento más que he acertado. No sé ni puedo saber hacia dónde se dirige todo esto; pero, si que aprenderé y me llevaré el enfrentarme solo con el mundo y ver cuales son mis límites y mis capacidades.
No des los pasos correctos, sino aquellos que te lleven hacia tu felicidad Lluvín
