Mi primera intención era aprovechar este espacio para hablar de los cuerpos de aquellos niños que son sacados de entre los escombros. Pero supongo que necesitamos otra cosa.
La infancia nos define, nos prepara.
Es el rostro que llevará el adulto.
Es tara, cosa rara, aquel insulto
que derriba la luz que nos ampara.
Recordar la niñez es noche clara.
Es el poder de no temer lo oculto.
Concede al condenado aquel indulto
que con flores adornará su tiara.
Crecer es la oportunidad de ser
un único compendio de expresiones,
experiencias de vida y del querer
testimoniar amor en las lecciones,
ejemplos para nunca detener
la fe en las próximas generaciones.
La infancia nos define, nos prepara.
Es el rostro que llevará el adulto.
Es tara, cosa rara, aquel insulto
que derriba la luz que nos ampara.
Recordar la niñez es noche clara.
Es el poder de no temer lo oculto.
Concede al condenado aquel indulto
que con flores adornará su tiara.
Crecer es la oportunidad de ser
un único compendio de expresiones,
experiencias de vida y del querer
testimoniar amor en las lecciones,
ejemplos para nunca detener
la fe en las próximas generaciones.