...
Su etérea voz se aloja eternizada
en el palpable vértigo de amor,
que guarda una caricia evaporada
simbolizando el eco del dolor.
Al claudicar, aquella paz turbada,
la sensación del alma, sin dulzor,
cayó pulsando el aura derramada
en el perfume sacro de una flor.
Al pulso rojo baja tu figura,
inmortal como el ocre silencioso
de una tarde carente de hermosura.
Te volviste presencia en el sinuoso
valle, donde la bruma sopla oscura
de mis venas el atrio cenagoso.
german g
Su etérea voz se aloja eternizada
en el palpable vértigo de amor,
que guarda una caricia evaporada
simbolizando el eco del dolor.
Al claudicar, aquella paz turbada,
la sensación del alma, sin dulzor,
cayó pulsando el aura derramada
en el perfume sacro de una flor.
Al pulso rojo baja tu figura,
inmortal como el ocre silencioso
de una tarde carente de hermosura.
Te volviste presencia en el sinuoso
valle, donde la bruma sopla oscura
de mis venas el atrio cenagoso.
german g
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