startpink18
Poeta fiel al portal
Y podríamos charlar con la nada
sin levantar demasiado la voz,
abrir de a poco los sentidos de una vida pasada
para recontar la definición de un nuevo comienzo
Si a esta ciudad incompleta algún día
se le antojara llover de verdad
desgarraría los cristales y estrujaría respuestas,
Y usaría de paraguas tu paranoia
antes de que el universo termine de absorber
llena de almas las masas de agua
El otoño cae dentro de mí
y la garúa es tal como ver películas viejas
atragantadas en la garganta,
almacenadas en un silencio respetuoso
Algún malicioso colgó la luz,
despertando a los adormecidos
cara a cara ante la filosofía de un sueño inmerso
El cielo se va elevando y me termina contando,
Como la neutralidad es el cosquilleo que va quedando
atrás cronológicamente,
contemplando distante con el desenfado
con que debe hacerlo un fantasma encaprichado
por terminar de conjugar la monotonía del ritmo cardíaco
Estribando la tristeza mis oídos se deleitan
con susurros de buen pasar
expulsando la bruma del pasado se aclamaba así mismo Dios
que sólo lastima en vez de dar vida
Se produce una pausa
Nace una parábola del alma
que se despierta cubierta de fúnebre dolor,
Vaga por mis mangas la calma forjada de la superstición
regalándome luz y clima
que surcan por las ranuras de esta ciudad
Todo terminaría con un movimiento de mano,
a su mano
desistiendo la vida mortal y comenzando desde cero
En la antología del cambio
no exciten rasguños
que valgan la pena nombrar
sin levantar demasiado la voz,
abrir de a poco los sentidos de una vida pasada
para recontar la definición de un nuevo comienzo
Si a esta ciudad incompleta algún día
se le antojara llover de verdad
desgarraría los cristales y estrujaría respuestas,
Y usaría de paraguas tu paranoia
antes de que el universo termine de absorber
llena de almas las masas de agua
El otoño cae dentro de mí
y la garúa es tal como ver películas viejas
atragantadas en la garganta,
almacenadas en un silencio respetuoso
Algún malicioso colgó la luz,
despertando a los adormecidos
cara a cara ante la filosofía de un sueño inmerso
El cielo se va elevando y me termina contando,
Como la neutralidad es el cosquilleo que va quedando
atrás cronológicamente,
contemplando distante con el desenfado
con que debe hacerlo un fantasma encaprichado
por terminar de conjugar la monotonía del ritmo cardíaco
Estribando la tristeza mis oídos se deleitan
con susurros de buen pasar
expulsando la bruma del pasado se aclamaba así mismo Dios
que sólo lastima en vez de dar vida
Se produce una pausa
Nace una parábola del alma
que se despierta cubierta de fúnebre dolor,
Vaga por mis mangas la calma forjada de la superstición
regalándome luz y clima
que surcan por las ranuras de esta ciudad
Todo terminaría con un movimiento de mano,
a su mano
desistiendo la vida mortal y comenzando desde cero
En la antología del cambio
no exciten rasguños
que valgan la pena nombrar