Beckman
Poeta recién llegado
La linea verde
Desearìa parar todo este dolor,
desearìa desaparecer todo estos miedos,
desearìa detener todas estas confuciones,
no mañana, pero ahora.
Desearìa descubrir el control de mis actos,
pero no es facil, cuando los sentimientos,
suben a la superficie.
Desearìa no màs preguntas,
abandonar la constante busqueda de respuestas.
Desearìa de dejar de pensar todo el tiempo,
no mañana, pero ahora.
Desearìa alcanzar el poder,
transformarme en un ser
al servicio de los nesesitados.
pero no es facil, cuando viejas pesadillas
se adueñan de mi mente.
Desearìa ! Desearìa ?
ya no me acuerdo de lo que deséo.
Dejame en paz,
construye tu propio mundo.
La flor de la junventud,
se ofrece a ti, en todo su esplendor.
Puedo sentirlo, sientelo si lo deséas :
una nueva esperanza, surgiendo de tus manos.
Desearìa morir ? no tengo derecho !
Nunca haber nacido ? imposible, la vida es un milagro !
Desearìa parar estos gritos, tanta ira
que impide respirar el aire puro que los seres justos conocen.
Desearìa dar termino a estas batallas sin objetivo.
Desearìa dejar de hacer lo que los Gobiernos deséan.
Encontrar soluciones, y que las guerras
tan solo séan amargos recuerdos, desearìa.
Cambiar vuestra maneras de pensar,
sobre la manera de actuar de mi gente, desearìa.
Pero es casi imposible, cuando los altos comandos,
transforman a cada nuevo ser nacido,
en una maquina para matar.
Que hermoso seria, poder encontrar otra vez,
aquellos jardines, donde los niños
fabricaban sus propios juegos.
Si fuera posible de regresar el tiempo,
y acomplir todas aquellas promesas que nos hicimos :
amigos, amigas.
Haberos tomado en mis brazos,
haber aprovechado,
de cada oportunidad de la vida con vosotros,
vosotras, a mi lado.
En fin, tarde o temprano
cada uno comprende la diferencia,
entre lo bueno y lo malo.
Tarde o temprano, las facturas por las malas acciones
siempre llegan.
Desearìa ?
ya no me acuerdo de lo que deséo.
Dejame en paz,
construye tu propio mundo.
La flor de la junventud,
se ofrece a ti, en todo su esplendor.
Puedo sentirlo, sientelo si lo deséas :
una nueva esperanza, surgiendo de tus manos.
Desearìa parar todo este dolor,
desearìa desaparecer todo estos miedos,
desearìa detener todas estas confuciones,
no mañana, pero ahora.
Desearìa descubrir el control de mis actos,
pero no es facil, cuando los sentimientos,
suben a la superficie.
Desearìa no màs preguntas,
abandonar la constante busqueda de respuestas.
Desearìa de dejar de pensar todo el tiempo,
no mañana, pero ahora.
Desearìa alcanzar el poder,
transformarme en un ser
al servicio de los nesesitados.
pero no es facil, cuando viejas pesadillas
se adueñan de mi mente.
Desearìa ! Desearìa ?
ya no me acuerdo de lo que deséo.
Dejame en paz,
construye tu propio mundo.
La flor de la junventud,
se ofrece a ti, en todo su esplendor.
Puedo sentirlo, sientelo si lo deséas :
una nueva esperanza, surgiendo de tus manos.
Desearìa morir ? no tengo derecho !
Nunca haber nacido ? imposible, la vida es un milagro !
Desearìa parar estos gritos, tanta ira
que impide respirar el aire puro que los seres justos conocen.
Desearìa dar termino a estas batallas sin objetivo.
Desearìa dejar de hacer lo que los Gobiernos deséan.
Encontrar soluciones, y que las guerras
tan solo séan amargos recuerdos, desearìa.
Cambiar vuestra maneras de pensar,
sobre la manera de actuar de mi gente, desearìa.
Pero es casi imposible, cuando los altos comandos,
transforman a cada nuevo ser nacido,
en una maquina para matar.
Que hermoso seria, poder encontrar otra vez,
aquellos jardines, donde los niños
fabricaban sus propios juegos.
Si fuera posible de regresar el tiempo,
y acomplir todas aquellas promesas que nos hicimos :
amigos, amigas.
Haberos tomado en mis brazos,
haber aprovechado,
de cada oportunidad de la vida con vosotros,
vosotras, a mi lado.
En fin, tarde o temprano
cada uno comprende la diferencia,
entre lo bueno y lo malo.
Tarde o temprano, las facturas por las malas acciones
siempre llegan.
Desearìa ?
ya no me acuerdo de lo que deséo.
Dejame en paz,
construye tu propio mundo.
La flor de la junventud,
se ofrece a ti, en todo su esplendor.
Puedo sentirlo, sientelo si lo deséas :
una nueva esperanza, surgiendo de tus manos.