Kwisatz
Poeta asiduo al portal
LA LLAMA DE LA VIDA
Es en las noches frías
cuando más lo siento,
debajo de mi manta,
el tibio calor de la vida,
que poco a poco me consume
y al mismo tiempo me calienta,
como la débil llama de una vela
azotada por los vientos gélidos.
Vientos que la hacen bailar sin tregua
según soplen en cada momento,
resistiendo mientras haya cera
hasta que llegue el último aliento.
Es en las noches frías
cuando más lo siento,
debajo de mi manta,
el tibio calor de la vida,
que poco a poco me consume
y al mismo tiempo me calienta,
como la débil llama de una vela
azotada por los vientos gélidos.
Vientos que la hacen bailar sin tregua
según soplen en cada momento,
resistiendo mientras haya cera
hasta que llegue el último aliento.