Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Linda Primavera que estás llegando,
no me colmes de flores, sólo de ella.
¡Ella! Y si por albur no la trajeras,
¡préstame tu llave de abrir el verano!
Préstame tu llave de abrir el verano,
permanecer en ti, ¡no me interesa!
Me embriagaré de sol, vino y poemas
si no me traes a la que espero tanto.
Si no me traes a la que espero tanto,
esperándola, me encontrará el otoño.
Quizá ella venga cual tardío retoño
y por mustio, no verdezca ya mi tallo.
Y por mustio no verdezca ya mi tallo,
casi seco y resignado al cruel invierno.
¡Primavera!, mentaré tu sortilegio
si me prestas tu llave. ¡Y es un trato!
no me colmes de flores, sólo de ella.
¡Ella! Y si por albur no la trajeras,
¡préstame tu llave de abrir el verano!
Préstame tu llave de abrir el verano,
permanecer en ti, ¡no me interesa!
Me embriagaré de sol, vino y poemas
si no me traes a la que espero tanto.
Si no me traes a la que espero tanto,
esperándola, me encontrará el otoño.
Quizá ella venga cual tardío retoño
y por mustio, no verdezca ya mi tallo.
Y por mustio no verdezca ya mi tallo,
casi seco y resignado al cruel invierno.
¡Primavera!, mentaré tu sortilegio
si me prestas tu llave. ¡Y es un trato!
Última edición: