La lluvia 8

musador

esperando...
Llueve, amor, ¡cómo llueve!
Ha desbordado el arroyo...:
el agua cubre los llanos,
en nuestra verde huerta
vela el espantapájaros
mirándose en el cielo
que cayó sobre mi llanto.
Una muñeca, olvidada,
quieta nada por el barro,
la biblia abierta navega
en este inmenso charco.

Llueve, amor, ¡cómo llueve!
En la olla del puchero
han anidado los sapos
y las garzas se entretienen
donde ayer fueron tus manos...

Llueve, amor, ¡cómo llueve!,
y está tan lindo el campo...

Nota. Hace pocos días acá en mi tierra muchos sufrieron la terrible pesadilla del agua entrando en sus casas, cubriendo sus sembrados... La lluvia, que es bendición muchas veces, puede ser terrible. El último verso es en recuerdo de un tío mío, Enrique Wernicke, que fue chacarero y escritor: está incluida en un cuento, «El señor cisne», en el que relata la escena de la inundación... El peor desastre y la ruina no ahogan en el hombre el sentido de la belleza, ese sentido que en este caso le da su brillo a una lágrima.
 
Última edición:
Llueve, amor, ¡cómo llueve!
Ha desbordado el arroyo...:
el agua cubre los llanos,
en nuestra verde huerta
vela el espantapájaros
mirándose en el cielo
que cayó sobre mi llanto.
Una muñeca olvidada
quieta nada por el barro,
la biblia abierta navega
en este inmenso charco.

Llueve, amor, ¡cómo llueve!
En la olla del puchero
han anidado los sapos
y las garzas se entretienen
donde ayer fueron tus manos...

Llueve, amor, ¡cómo llueve!,
y está tan lindo el campo...

Nota. Hace pocos días acá en mi tierra muchos sufrieron la terrible pesadilla del agua entrando en sus casas, cubriendo sus sembrados... La lluvia, que es bendición muchas veces, puede ser terrible. El último verso es en recuerdo de un tío mío, Enrique Wernicke, que fue chacarero y escritor: está incluida en un cuento, «El señor cisne», en el que relata la escena de la inundación... El peor desastre y la ruina no ahogan en el hombre el sentido de la belleza, ese sentido que en este caso le da su brillo a una lágrima.

Bella retórica, tu poética es bastante buena, leo dos veces. Es verdad, la lluvia es una bendición, lástima que la abundancia desborde toda barrera y arrastre todo con imparcialidad
Un abrazo mi amigo
 
Gracias, estimado Maldonado, por tu atinado comentario, te agradezco que leas dos veces lo que lees, admito que no siempre soy llano.
abrazo
j
 
Bien pintas ese cuadro de lo que ocurre cuando el exceso de lluvia inunda los campos y las casas, sin embargo la mezcla de octosílabos y heptasílabos me resulta falta de ritmo en el recitado.
th_Maram25C325ADn.gif


 
Gracias, Marcos, por tu atinado comentario... ¡Bien merezco un poco de mi propia medicina, jajaja!

un gran abrazo
j
 
Llueve, amor, ¡cómo llueve!
Ha desbordado el arroyo...:
el agua cubre los llanos,
en nuestra verde huerta
vela el espantapájaros
mirándose en el cielo
que cayó sobre mi llanto.
Una muñeca olvidada
quieta nada por el barro,
la biblia abierta navega
en este inmenso charco.

Llueve, amor, ¡cómo llueve!
En la olla del puchero
han anidado los sapos
y las garzas se entretienen
donde ayer fueron tus manos...

Llueve, amor, ¡cómo llueve!,
y está tan lindo el campo...

Nota. Hace pocos días acá en mi tierra muchos sufrieron la terrible pesadilla del agua entrando en sus casas, cubriendo sus sembrados... La lluvia, que es bendición muchas veces, puede ser terrible. El último verso es en recuerdo de un tío mío, Enrique Wernicke, que fue chacarero y escritor: está incluida en un cuento, «El señor cisne», en el que relata la escena de la inundación... El peor desastre y la ruina no ahogan en el hombre el sentido de la belleza, ese sentido que en este caso le da su brillo a una lágrima.


Imágenes muy descriptivas del desastre de las inundaciones provocadas por las lluvias torrenciales. Me gustó ese contraste con la lluvia buena , a la que amamos y deja tan preciosos los campos.
Me gustó lo que leí, aunque me sorprendió que lo escribieras en una estructura de este tipo.
Un apunte. Yo hubiera dejado "quieta" entre comas, creo que es más correcto. Sin las comas me resulta un tanto extraña la frase.

Abrazos amigo y feliz cumpleaños a este excelente espacio poético y un fuerte aplauso para ti como ideólogo e impulsor del mismo.
 
Gracias, Luis Adolfo. El comentario sobre la belleza de los campos incluye la inundación, hay algo existencial en ese apreciar la belleza por sobre la ruina del poeta... En cuanto a la forma... son versos de ritmo desprolijo, tiene razón Marcos en lo que me señala. Estoy con una seria crisis estética, y esto se nota. No quise dejar de participar por eso, estamos entre amigos, ¿no?
En cuanto a la coma faltante, creo que tenías razón, aunque no la puse adonde tú decías: quería que quedara «quieta nada», es decir que «quieta» funcione de adverbio modificando a «nada».
abrazo
j
 
Yo me pregunto: por qué todo tiene que ser tan riguroso? No hay margen para lo flexible y más cuando se trata de poesía?

Este poema que presentas, a mí, me parece muy bello; y no lo noto para nada carente de ritmo. Ritmo tiene, ya que al mezclar versos octosílabos con pentasílabos le impones su propio ritmo. Otra cosa distinta es la melodía de la rima. Pero no todo poema tiene la obligación de ser melódico y tener una perfecta rima. Eso va al criterio del poeta en el momento de la inspiración y la flexibilidad de la que hablo que tiene que tener la poesía.

Eso sí, noto la trama algo sencilla. Ya que habla de que llueve y por tal todo se inunda. Casos reales pueden ser, lo no niego. Pero el contexto expuesto es un poco, mejor dicho bastante frecuentado.

Igual más allá del desarrollo bastante usual del poema, me parece una muy buena obra que tiene belleza propia y una dosis de ternura al pensar en la lluvia y su hermosura.

Me gustó esta obra tuya, Jorge. Y no hay nada de malo en experimentar otros caminos en la poesía.

Un abrazo grande, amigo.
 
A ver, estimado Danie... Acepto de buen grado la crítica de Marcos, del mal ritmo. Pero tú dices que el tema de la inundación de los campos por la lluvia es «bastante frecuentado»... Es otra cosa. ¿Querrías, por favor, mencionarme tres poemas, solo tres, en que este tema haya sido tratado?
Gracias por tu comentario
abrazo
j
 
Última edición:
Lluvia solo la necesaria porque en exceso puede ser muy peligrosa y destructiva. Tu poema es muy hermoso y musical y con excelentes imágenes que me hicieron ver la escena. Te felicito. Un placer leerte como siempre pues escribes muy bien. Saludos cordiales.
 
A ver, estimado Danie... Acepto de buen grado la crítica de Marcos, del mal ritmo. Pero tú dices que el tema de la inundación de los campos por la lluvia es «bastante frecuentado»... Es otra cosa. ¿Querrías, por favor, mencionarme tres poemas, solo tres, en que este tema haya sido tratado?
Gracias por tu comentario
abrazo
j
Lamento que tomes a mal mi comentario, Jorge. Pero sólo dije que en un tema escogido como la lluvia es bastante frecuente usar la trama de que llueve y por lo tal todo se inunda, ya sea en sentido figurado o en sentido directo. Yo sin ir más lejos escribí unos versos mucho más fantasiosos en donde expresé el diluvio, nada del otro mundo y algo muy usual, y desde un principio siempre pensé que el poema por la trama misma sería una obra sencilla, porque así lo es.

A ver si me entiendes, lo más frecuenta ya sea con metáforas o sin ellas es hacer referencia al diluvio en los temas de la lluvia. Si queremos ser innovadores siempre es bueno no andar por caminos tan transitados o mejor dicho llovidos.

Esta es mi opinión personal, que obviamente no tienes obligación de aceptarla, pero es lo que creo yo.

Un abrazo.
 
Ah..., Danie, entiendo. No tomo nada a mal, solo que no me pareció evidente lo que decías. Yo también escribí alguna vez sobre el diluvio, claro que no en este caso. La verdad es que, buscando en mi memoria, no he encontrado antecedentes de poemas sobre estas lluvias que llevaron al desalojo, por ejemplo, a mis sobrinos: no se trata del diluvio universal, solo del río Luján que desborda, algo mucho más doméstico, por eso puse a la muñeca para dar la idea. Claro, no he leído mucho..., seguramente googleando un rato encontraría montones de versos sobre el tema.

abrazo
j
 
Llueve, amor, ¡cómo llueve! *

Ha desbordado el arroyo...:
el agua cubre los llanos,
en nuestra verde huerta *
vela el espantapájaros *
mirándose en el cielo *
que cayó sobre mi llanto.
Una muñeca, olvidada,
quieta nada por el barro,
la biblia abierta navega
en este inmenso charco. *

Llueve, amor, ¡cómo llueve! *

En la olla del puchero
han anidado los sapos
y las garzas se entretienen
donde ayer fueron tus manos...

Llueve, amor, ¡cómo llueve!, *
y está tan lindo el campo... *
Recientemente le recomendaba a un poeta de este foro "[...] que el verso sea natural, verosímil y esté dotado de gran belleza. No solo lo lírico es bello, sino todo aquello que pueda expresarse manteniendo la función estética del lenguaje poético". Ahora bien, el ritmo es parte de la estética del poema y por muchos argumentos que puedan esgrimir los autores al respecto, yo nunca encontraré estética la mezcla de octosílabos y heptasílabos. Hay, sin embargo, otros factores ajenos al ritmo que también deterioran la belleza del poema: los ripios, la supeditación del fondo a la forma ─sobre todo en lo que respecta a las rimas─, el uso de vocablos y giros prosaicos, los lugares comunes o clichés, el uso de palabras "profundas", el hermetismo, etc. Vale decir que todo en exceso es perjudicial a la poesía y que igual suerte tiene un poema de no gustar si está escrito con una verborrea descarada y un texto inconexo, o con una ingenuidad excesiva, casa rayana al arte naif, pero sin su encanto.
Yo veo en este poema de Jorge un desorden en cuanto al ritmo, pero nada más, porque si aislamos el verso «Llueve, amor, ¡cómo llueve!» encontraremos que hay asonancias comunes en los versos pares; digamos que es un romance y que el autor ha decidido desatender un poco algunas formalidades. El tema, aunque evoque del pasado alguna situación familiar, me parece escrito desde el propio padecimiento; tiene además aires románticos que no suelen tener los poemas de Jorge, al menos no tan explícitos, y se evidencia mucha ternura al narrar los hechos desde la perspectiva de la pareja. Es todo un cuadro íntimo que me temo no podremos comprender sin estar bajo la piel de quien escribe. ¿Qué le faltó vuelo poético?, por supuesto que sí ─y allí estoy de acuerdo con Danie─, pero el poema tiene su belleza y eso es algo que tampoco puede negarse.
Un abrazo infinito.
 
Mira, Hermanito, ganas no me faltaban de hacer mi propio comentario a este poema, te agradezco que me ahorres el trabajo: suscribo el tuyo. La perspectiva romántica está motivada por el recuerdo de ese cuento de mi tío, donde el chacarero le escribe a su pareja lejana contándole del desastre... Por supuesto que la inundación tiene un gran efecto simbólico, al que no le he dedicado más que un verso: el último.
Cuando bajen las aguas, quizás repare esos heptasílabos, jajaja.
abrazo
Jorge
 
Gracias, estimada Lourdes. Esa era mi intención, dar elementos como para que la imaginación del lector reconstruya la devastación de las aguas...
abrazo
j.
 
Yo creo que poco más puedo aportar a lo que ya se ha dicho de este poema, Jorge, de lo que han dicho otros o tú mismo tomando postura ante algún comentario. Sí te diré que me ha sorprendido tu laxitud en el asunto de la métrica de los versos ya que sé que los octosílabos a ti te salen casi como hablando y los romances siempre han sido uno de tus mejores formas de expresión poética. Así veo yo este poema, es sin duda un romance con versos heptasílabos que se han "colado" : te diré incluso que en algunos de ellos he intentado hacer hiatos donde tendrían que haber sinalefas en el recitado para conseguir las ocho sílabas.

Para mi, insisto, esto es efectivamente un romance, muy hermoso por cierto, que me ha hecho recordar uno de Lorca en donde el primer verso era como una introducción que él no tenía en cuenta para el conteo de las rimas en versos pares (Y yo me la llevé al río); yo creo que ese "Llueve, amor, cómo llueve" es un verso suelto que a manera de estribillo repites sin que tenga que contabilizarse a la hora de rimar; siendo así, el romance comenzaría realmente en "Ha desbordado el arroyo" con lo que la rima sería en "a-o" en todos los versos pares. Esta teoría solo me falla en los dos versos finales.

En cuanto al asunto de que si las lluvias torrenciales o diluvios han sido o no tratadas en la poesía te diré que, aquí mismo, en esta tensón, el poema de Marcos hace alusión a ese aspecto de la lluvia como elemento arrasador, pero me pregunto yo a ese propósito ¿qué importancia tiene si ha sido o no muy tratado este aspecto de la lluvia como diluvio? En un pequeño debate que mantuve con Évano en mi poema de este tensón en donde me decía que yo, como otros que había leído, había ido por caminos trillados, yo respondía que el asunto no es que el poeta vaya por caminos trillados o no sino "cómo lo hace" aunque trillado sea el tema y las palabras que use para tratarlo. Le ponía como ejemplos temas como "el amor", "la tristeza", "la muerte" y tantos otros que han sido tratados en la poesía miles de veces y de formas muy similares que por muy trillados que estén siempre habrá un poeta que llegue al alma del lector por el "cómo" lo hace", por muy trillado que nos suene el tema y las palabras que use, ese poeta tendrá un don especial (el don de la inspìración poética) que hará que lo requetetrillado nos suene a nuevo. Por supuesto que ahí también hay un juego en donde el lector tiene la última palabra y lo que a mi me parece trillado a otro lector le parecerá absolutamente genial...; en el mismo poema de Marcos tienes un ejemplo en relación con el tuyo: el lo ha tratado de una forma y tú de otra; ¿es una mejor que la otra?; pueda que ambas, a su estilo, gusten al lector o que unos se decanten más por uno que por otro si hubiese que elegir (no lo haré yo aquí, por supuesto); por decirlo con palabras de nuestro amigo L.M.Rubio: "para gustos los colores" o sea que en el asunto de qué es mejor y qué es menos mejor entra mucho la subjetividad.

Una apostilla antes de acabar: en el comentario de Elhi encuentro algunas cosas, yo diría que unas cuantas, con las que estoy muy en desacuerdo con él, pero bueno, eso requeriría extenderme demasiado y aquí ya he dicho bastante. Acaso lo arregle con un privado.


Un abrazo.

Llueve, amor, ¡cómo llueve!
Ha desbordado el arroyo...:
el agua cubre los llanos,
en nuestra verde huerta
vela el espantapájaros
mirándose en el cielo
que cayó sobre mi llanto.
Una muñeca, olvidada,
quieta nada por el barro,
la biblia abierta navega
en este inmenso charco.

Llueve, amor, ¡cómo llueve!
En la olla del puchero
han anidado los sapos
y las garzas se entretienen
donde ayer fueron tus manos...

Llueve, amor, ¡cómo llueve!,
y está tan lindo el campo...

Nota. Hace pocos días acá en mi tierra muchos sufrieron la terrible pesadilla del agua entrando en sus casas, cubriendo sus sembrados... La lluvia, que es bendición muchas veces, puede ser terrible. El último verso es en recuerdo de un tío mío, Enrique Wernicke, que fue chacarero y escritor: está incluida en un cuento, «El señor cisne», en el que relata la escena de la inundación... El peor desastre y la ruina no ahogan en el hombre el sentido de la belleza, ese sentido que en este caso le da su brillo a una lágrima.
 
Última edición:
Llueve, amor, ¡cómo llueve!
Ha desbordado el arroyo...:
el agua cubre los llanos,
en nuestra verde huerta
vela el espantapájaros
mirándose en el cielo
que cayó sobre mi llanto.
Una muñeca, olvidada,
quieta nada por el barro,
la biblia abierta navega
en este inmenso charco.

Llueve, amor, ¡cómo llueve!
En la olla del puchero
han anidado los sapos
y las garzas se entretienen
donde ayer fueron tus manos...

Llueve, amor, ¡cómo llueve!,
y está tan lindo el campo...

Nota. Hace pocos días acá en mi tierra muchos sufrieron la terrible pesadilla del agua entrando en sus casas, cubriendo sus sembrados... La lluvia, que es bendición muchas veces, puede ser terrible. El último verso es en recuerdo de un tío mío, Enrique Wernicke, que fue chacarero y escritor: está incluida en un cuento, «El señor cisne», en el que relata la escena de la inundación... El peor desastre y la ruina no ahogan en el hombre el sentido de la belleza, ese sentido que en este caso le da su brillo a una lágrima.
Muy buenos versos amigo . La lluvia ( como bien dices) puede llegar a ser tan necesaria como debastadora .
Interesante la mètrica de este romance . Un abrazo maestro cuchillita.
 
Llueve, amor, ¡cómo llueve!
Ha desbordado el arroyo...:
el agua cubre los llanos,
en nuestra verde huerta
vela el espantapájaros
mirándose en el cielo
que cayó sobre mi llanto.
Una muñeca, olvidada,
quieta nada por el barro,
la biblia abierta navega
en este inmenso charco.

Llueve, amor, ¡cómo llueve!
En la olla del puchero
han anidado los sapos
y las garzas se entretienen
donde ayer fueron tus manos...

Llueve, amor, ¡cómo llueve!,
y está tan lindo el campo...

Nota. Hace pocos días acá en mi tierra muchos sufrieron la terrible pesadilla del agua entrando en sus casas, cubriendo sus sembrados... La lluvia, que es bendición muchas veces, puede ser terrible. El último verso es en recuerdo de un tío mío, Enrique Wernicke, que fue chacarero y escritor: está incluida en un cuento, «El señor cisne», en el que relata la escena de la inundación... El peor desastre y la ruina no ahogan en el hombre el sentido de la belleza, ese sentido que en este caso le da su brillo a una lágrima.



Bueno Jorge, ¿qué te puedo decir que no te hayan dicho ya sobre la métrica, la estética etc..etc..? ha llovido también abundantemente en los comentarios, así que solo quisiera opinar de lo que yo percibo, quizás el más acertado es para mí el comentario de Elhí, al menos estoy mas cercana a lo que él ve, yo también percivo en tus versos algo diferente y ese ,algo, muy parecido a la ternura, los cubre de belleza, a pesar de todo lo demás; para mi tus versos tienen una carga de ternura, como bien dice Elhi, y solo tu piel conoce cual es su origen.
Me han encantado como siempre y te felicito.

Un abrazo
 
Última edición:
Esta poesía se acerca muchísimo a lo que yo entiendo por poesía en mayúsculas: tiene imagen, claridad, el retrato de un unos hechos que a uno le impactaron. Entra en él el yo interior, las emociones, mezclado con el momento retratado del exterior. Tiene verbos activos, lucidez, tiene ciclo que va apuntando al instante, los adjetivos justos, imágenes originales, y metáforas preciosas... Me ha encantado y le felicito por ello.

Lo dicho, se acerca muchísimo.

Le mando un abrazo cordial.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba