Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sopla hacia mi corazón
el viento que trae en sus ríos;
el incienso mágico de un cosmos
envuelto de sueños de ángeles rosas
presencias maravillosas...
Que les vaya muy bien que hoy no tengo deseos
de amar con locura sus caritas
semejantes a soles dorados
y a esperanzas en agua de oro,
niñas bellas
con dulces labios de miel
hoy no prometo mi amor a nadie
porque no puedo asegurar
la estabilidad de mis sentimientos
parecido a vertebras dislocadas
como un rompecabezas de difícil fusión.
Así es mi mente
es un nido de rarezas
a veces soy piedra
otras veces soy esponja
que derrama sangre carmesí.
En el ojo de la hormiga cabe el universo
aquel de vientre helado
lleno de estrellas resplandecientes
como filo de espadas.
el párpado del sueño
que busca la hermosura del asombro
en el mundo del imaginante
analizando los cauces del pensamiento
encontrando deseos de luz,
dibujando la mega híper velocidad
de brillantes ideas de genios
olvidados y enterrados en el desierto de las tristezas
donde cabalga el príncipe del agua
en olas de plata acuosa.
Bizarra esencia la mía
con pies de hueso y cabeza de caos,
es el eléctrico fulmínate
del rayo esmeralda
el responsable de mi demencia.
Siento el vibrar de mis neuronas locas
como planetas pequeños fuera de su eje
chocando y fusionándose
con las neuronas dormidas
con forma de chocolate,
provocando el impulso acelerado
de mi razonamiento
energía en descontrol
que nace en la ciudad anormal
diseñada en mi cabeza
donde habitan mis neuronas inquietas,
a pesar de su locura ellas me sujetan
a un sueño esperanzado
que rechaza las leyes de un mundo gris.
Descompuesta la materia en mi cabeza
se percibe el desequilibrio
que me hace creer
que el sabor de la sal negra
me sabe a dolor suave y azucarado,
como anestesia para el alma abatida
cual rosa marchita y solitaria
en medio de sombras negras de ángeles mentirosos.
Cabeza de ángel pardo
tu voz es invisible
detona el grito blanco en la profundidad
de la galaxia auria negra
que es mi alma
habitación de la sangre de todos los muertos
que claman justicia
donde brilla el esplendor de mi corazón
como sol ennegrecido.
Hoyo negro en el agua
turbulentas corrientes encontradas
serpiente de aire que te elevas
hasta trazar la danza de mi espíritu
forjado en un remolino azul
que desaparece en el infinito
como mi fantástico mundo,
como yo
y todos mis yo
como esta diarrea de palabras sin sentido
ni propósito más que el de sacar
todo lo que transita en mi cerebro
como un desahogo
como un ruta de escape de mi extraña locura.
el viento que trae en sus ríos;
el incienso mágico de un cosmos
envuelto de sueños de ángeles rosas
presencias maravillosas...
Que les vaya muy bien que hoy no tengo deseos
de amar con locura sus caritas
semejantes a soles dorados
y a esperanzas en agua de oro,
niñas bellas
con dulces labios de miel
hoy no prometo mi amor a nadie
porque no puedo asegurar
la estabilidad de mis sentimientos
parecido a vertebras dislocadas
como un rompecabezas de difícil fusión.
Así es mi mente
es un nido de rarezas
a veces soy piedra
otras veces soy esponja
que derrama sangre carmesí.
En el ojo de la hormiga cabe el universo
aquel de vientre helado
lleno de estrellas resplandecientes
como filo de espadas.
el párpado del sueño
que busca la hermosura del asombro
en el mundo del imaginante
analizando los cauces del pensamiento
encontrando deseos de luz,
dibujando la mega híper velocidad
de brillantes ideas de genios
olvidados y enterrados en el desierto de las tristezas
donde cabalga el príncipe del agua
en olas de plata acuosa.
Bizarra esencia la mía
con pies de hueso y cabeza de caos,
es el eléctrico fulmínate
del rayo esmeralda
el responsable de mi demencia.
Siento el vibrar de mis neuronas locas
como planetas pequeños fuera de su eje
chocando y fusionándose
con las neuronas dormidas
con forma de chocolate,
provocando el impulso acelerado
de mi razonamiento
energía en descontrol
que nace en la ciudad anormal
diseñada en mi cabeza
donde habitan mis neuronas inquietas,
a pesar de su locura ellas me sujetan
a un sueño esperanzado
que rechaza las leyes de un mundo gris.
Descompuesta la materia en mi cabeza
se percibe el desequilibrio
que me hace creer
que el sabor de la sal negra
me sabe a dolor suave y azucarado,
como anestesia para el alma abatida
cual rosa marchita y solitaria
en medio de sombras negras de ángeles mentirosos.
Cabeza de ángel pardo
tu voz es invisible
detona el grito blanco en la profundidad
de la galaxia auria negra
que es mi alma
habitación de la sangre de todos los muertos
que claman justicia
donde brilla el esplendor de mi corazón
como sol ennegrecido.
Hoyo negro en el agua
turbulentas corrientes encontradas
serpiente de aire que te elevas
hasta trazar la danza de mi espíritu
forjado en un remolino azul
que desaparece en el infinito
como mi fantástico mundo,
como yo
y todos mis yo
como esta diarrea de palabras sin sentido
ni propósito más que el de sacar
todo lo que transita en mi cerebro
como un desahogo
como un ruta de escape de mi extraña locura.
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