Lôren
Poeta fiel al portal
Sumida en esta terrible enfermedad de nervios
el concierto de mis huesos va desafinando
duele afuera y adentro como una lluvia agresiva
que erosiona mi razón, falta de cálculo y mesura.
Rebota el verbo en tinta en cada uno de los polos
ahora ansioso y vivaz, ahora negro como un luto
los labios visten pudorosos un cerrojo impenetrable
en un eléctrico, silencioso, espectro de sombras.
La cabeza cae, caen los hombros, la esperanza
caen versos invertebrados que olvidaron su columna
caen vicios consumados de otras épocas negrísimas
cae la vida resbalando, va cayendo entre mis manos.
Esperando al Ave Fénix, sobrevivo moribunda
de las migas de amor que me topo en el camino
porque esta triste condición que nubla mis afectos
solo pide a gritos, o callando, que la quieran.
Si el amor lo cura todo, doctor, deme un abrazo
(el amor en comprimidos no me produce efecto)
que aún cojeando mi alma sigue estando despierta
e intuye que esta locura , o la mata, o la cura.
el concierto de mis huesos va desafinando
duele afuera y adentro como una lluvia agresiva
que erosiona mi razón, falta de cálculo y mesura.
Rebota el verbo en tinta en cada uno de los polos
ahora ansioso y vivaz, ahora negro como un luto
los labios visten pudorosos un cerrojo impenetrable
en un eléctrico, silencioso, espectro de sombras.
La cabeza cae, caen los hombros, la esperanza
caen versos invertebrados que olvidaron su columna
caen vicios consumados de otras épocas negrísimas
cae la vida resbalando, va cayendo entre mis manos.
Esperando al Ave Fénix, sobrevivo moribunda
de las migas de amor que me topo en el camino
porque esta triste condición que nubla mis afectos
solo pide a gritos, o callando, que la quieran.
Si el amor lo cura todo, doctor, deme un abrazo
(el amor en comprimidos no me produce efecto)
que aún cojeando mi alma sigue estando despierta
e intuye que esta locura , o la mata, o la cura.