Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Luna da canción al son que crece
radiante en el latir enamorado;
Selene forja un verso anacarado
allí donde tu sueño lo merece.
Su rostro en la negrura resplandece
-no importa si es reflejo soleado-;
la Luna deja el pecho iluminado
porque la luz del sol le pertenece.
Lunáticos de amores increíbles
la rondan en brumosas madrugadas
buscando sus influjos bonancibles
La Luna con sus rimas plateadas
le da a las sinrazones imposibles
turgencias de tangibles llamaradas.
radiante en el latir enamorado;
Selene forja un verso anacarado
allí donde tu sueño lo merece.
Su rostro en la negrura resplandece
-no importa si es reflejo soleado-;
la Luna deja el pecho iluminado
porque la luz del sol le pertenece.
Lunáticos de amores increíbles
la rondan en brumosas madrugadas
buscando sus influjos bonancibles
La Luna con sus rimas plateadas
le da a las sinrazones imposibles
turgencias de tangibles llamaradas.