Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
La luna de Federico
En la rama de un olivo
he dejado una poesía,
que la recite un jilguero
a las claritas del día.
¡Qué tiene agosto una pena
clavada en el alma mía!
Le he dejado un quejido
en un soneto gitano,
y un pañuelo de lunares
en la palma de la mano.
¡Qué tiene agosto una pena
que no la seca el verano!
En los rubios girasoles
le he dejado un abanico,
para refrescar los versos
del romancero en su pico.
¡Qué tiene agosto un romance
con la luna de Federico!
Rafael Llamas Jiménez