Ezegaleon
Poeta recién llegado
Hay conexiones
que van más allá de toda racionalidad.
Lazos que no se han de separar
que unen el infinito y convierten lo real.
No existe la distancia
aunque se interpongan los kilómetros.
No existen los vacíos,
solo porque tú lo llenas todo.
La lejanía no es extrañar.
Extrañar es comprender que no te volveré a ver.
Por eso no te extrañaré
sino que me uniré a ti como un solo ser.
Son estos momentos
cuando es difícil de explicar
como se unen a ti todas las cosas que nos rodean.
El cielo, las flores, el mar,
hasta la lluvia de las noches eternas.
No nos define una extensión de espacio.
La experiencia del tiempo antes de ti me ha enseñado
que por más que dos cuerpos puedan tocarse,
no significa que no haya un inmenso vacío entre ambos.
Por eso te propongo
que cuando la distancia se interponga entre nosotros
podamos encontrarnos en el cielo que te regalo.
Que nos una la luna
y aunque estemos separados por un vasto océano
al mirarla por la noche sabrás que te estoy mirando.
Y en esa mirada un abrazo provisorio
hasta que de nuevo, al fin, nos hayamos encontrado
y podamos ser, como siempre, un solo ser,
para que seas el sueño que siempre he soñado.
Entonces no me extrañes que nos volveremos a encontrar
y al posar tu ojos sobre la luna que nos une
sabrás que estoy a tu lado aunque no te esté tocando.
La distancia es un momento,
y tú y yo somos eternos, en este finito calendario.
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