zulcas
Poeta que considera el portal su segunda casa
La luna y el viento.
La luna
otra vez se refugió en mis brazos,
caprichosa y serena.
En adorable idilio
hace entreabrirse
la flor del ensueño.
Traviesa desaparece
junto a la musa del viento,
escalando en el inmenso
mar del alma mía.
Y de ese mundo de ilusión
nada queda.
Fue un instante mágico
de sueño de luna
y viento.
Zulcas.
La luna
otra vez se refugió en mis brazos,
caprichosa y serena.
En adorable idilio
hace entreabrirse
la flor del ensueño.
Traviesa desaparece
junto a la musa del viento,
escalando en el inmenso
mar del alma mía.
Y de ese mundo de ilusión
nada queda.
Fue un instante mágico
de sueño de luna
y viento.
Zulcas.