Se acerca la tarde
por la calle estrecha
con un ruido frío,
lleno de ligeros pasos
que me acompañan.
La luz de la farola se enciende
iluminando los viejos adoquines
que me hacen andar torpemente.
Comienza otra vez la lluvia,
y algunos paraguas abiertos
colorean la acera.
Cuando entro al portal,
la escalera obscura
me hace subir ligera.
Entro al gran salón,
enciendo la luz amarillenta
y el calor del lugar me abraza
como suspiros contenidos.
por la calle estrecha
con un ruido frío,
lleno de ligeros pasos
que me acompañan.
La luz de la farola se enciende
iluminando los viejos adoquines
que me hacen andar torpemente.
Comienza otra vez la lluvia,
y algunos paraguas abiertos
colorean la acera.
Cuando entro al portal,
la escalera obscura
me hace subir ligera.
Entro al gran salón,
enciendo la luz amarillenta
y el calor del lugar me abraza
como suspiros contenidos.
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