Paolo Luna
Poeta adicto al portal
Anduve recorriendo negras calles,
que llevan al futuro clandestino,
del fondo de un amargo y negro vino,
que espera con paciencia hasta que falles.
Anduve navegando en la tristeza,
perdido entre tormentas y temores,
bañándome de llantos y dolores,
lanzándome a un vacío en mi cabeza.
De pronto aquella luz mostró el camino,
un sitio donde anclar y hasta un destino,
y alegre presentí que le andaría.
los pasos que mal di, amargos licores,
por dicha los cambió, miren señores,
la Madre de mi Dios, Virgen María.
que llevan al futuro clandestino,
del fondo de un amargo y negro vino,
que espera con paciencia hasta que falles.
Anduve navegando en la tristeza,
perdido entre tormentas y temores,
bañándome de llantos y dolores,
lanzándome a un vacío en mi cabeza.
De pronto aquella luz mostró el camino,
un sitio donde anclar y hasta un destino,
y alegre presentí que le andaría.
los pasos que mal di, amargos licores,
por dicha los cambió, miren señores,
la Madre de mi Dios, Virgen María.
Última edición:
