• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

La magia del cristal

penabad57

Poeta veterano en el portal
El fino, duro y cristalino lienzo.

La piel de la luz, el ojo de la vida,
mi huella de vaho cuando el invierno es nube húmeda
y el calor de un índice escribe sobre su arquitectura
signos volátiles: un corazón, un nombre o el dibujo de un sol.

Muchas tardes vio mi rostro ausente contemplando lo que existe
y no volverá, yo imaginé a su través los mapas prohibidos,
las ciudades que ninguna fotografía reflejó,
los pasos del tiempo que son los pasos del infinito.

En el cristal se posan los minutos como si de lluvia fueran,
y es un símil la lluvia real que busca un nido
en la pulida sed que la recibe sin declarar un adiós.

Tengo un paisaje ante mí que no morirá,
en la memoria del vidrio escribirán las estaciones su primavera,
su otoño, su verano feliz, su diciembre de escarcha y rocío.

Una vez fue película de alba donde tú eras el resplandor,
otra vez floreciste como un abril en su piel transparente,
la última vez puse mi firma bajo tu imagen cuando ya te ibas a no sé dónde,
y yo me quedaba aquí, esperándote.

Entonces comprendí que en un cristal también viven los sueños.
 
Última edición:
El fino, duro y cristalino lienzo.

La piel de la luz, el ojo de la vida,
mi huella de vaho cuando el invierno es nube húmeda
y el calor de un índice escribe sobre su arquitectura
signos volátiles: un corazón, un nombre o el dibujo de un sol.

Muchas tardes vio mi rostro ausente contemplando lo que existe
y no volverá, yo imaginé a su través los mapas prohibidos,
las ciudades que ninguna fotografía reflejó,
los pasos del tiempo que son los pasos del infinito.

En el cristal se posan los minutos como si de lluvia fueran,
y es un símil la lluvia real que busca un nido
en la pulida sed que la recibe sin declarar un adiós.

Tengo un paisaje ante mí que no morirá,
en la memoria del vidrio escribirán las estaciones su primavera,
su otoño, su verano feliz, su diciembre de escarcha y rocío.

Una vez fue película de alba donde tú eras el resplandor,
otra vez floreciste como un abril en su piel transparente,
la última vez puse mi firma bajo tu imagen cuando ya te ibas a no sé dónde,
y yo me quedaba aquí, esperándote.

Entonces comprendí que en un cristal también viven los sueños.
En él se imprimen las estaciones y es sus bordes se impregnan los recuerdos. Un abrazo, Ramón.
 
El fino, duro y cristalino lienzo.

La piel de la luz, el ojo de la vida,
mi huella de vaho cuando el invierno es nube húmeda
y el calor de un índice escribe sobre su arquitectura
signos volátiles: un corazón, un nombre o el dibujo de un sol.

Muchas tardes vio mi rostro ausente contemplando lo que existe
y no volverá, yo imaginé a su través los mapas prohibidos,
las ciudades que ninguna fotografía reflejó,
los pasos del tiempo que son los pasos del infinito.

En el cristal se posan los minutos como si de lluvia fueran,
y es un símil la lluvia real que busca un nido
en la pulida sed que la recibe sin declarar un adiós.

Tengo un paisaje ante mí que no morirá,
en la memoria del vidrio escribirán las estaciones su primavera,
su otoño, su verano feliz, su diciembre de escarcha y rocío.

Una vez fue película de alba donde tú eras el resplandor,
otra vez floreciste como un abril en su piel transparente,
la última vez puse mi firma bajo tu imagen cuando ya te ibas a no sé dónde,
y yo me quedaba aquí, esperándote.

Entonces comprendí que en un cristal también viven los sueños.
Hermosa y agradable lectura
Las imágenes reflejan una tenue nostalgia de las estaciones y sus vivencias...
Gracias, mi estimado Penabad, por compartir tan bella obra
Saludos y un abrazo
 
El fino, duro y cristalino lienzo.

La piel de la luz, el ojo de la vida,
mi huella de vaho cuando el invierno es nube húmeda
y el calor de un índice escribe sobre su arquitectura
signos volátiles: un corazón, un nombre o el dibujo de un sol.

Muchas tardes vio mi rostro ausente contemplando lo que existe
y no volverá, yo imaginé a su través los mapas prohibidos,
las ciudades que ninguna fotografía reflejó,
los pasos del tiempo que son los pasos del infinito.

En el cristal se posan los minutos como si de lluvia fueran,
y es un símil la lluvia real que busca un nido
en la pulida sed que la recibe sin declarar un adiós.

Tengo un paisaje ante mí que no morirá,
en la memoria del vidrio escribirán las estaciones su primavera,
su otoño, su verano feliz, su diciembre de escarcha y rocío.

Una vez fue película de alba donde tú eras el resplandor,
otra vez floreciste como un abril en su piel transparente,
la última vez puse mi firma bajo tu imagen cuando ya te ibas a no sé dónde,
y yo me quedaba aquí, esperándote.

Entonces comprendí que en un cristal también viven los sueños.

Una entrega realmente hermosa.
Ha sido un placer pasar.
Mis saludos.
 
El fino, duro y cristalino lienzo.

La piel de la luz, el ojo de la vida,
mi huella de vaho cuando el invierno es nube húmeda
y el calor de un índice escribe sobre su arquitectura
signos volátiles: un corazón, un nombre o el dibujo de un sol.

Muchas tardes vio mi rostro ausente contemplando lo que existe
y no volverá, yo imaginé a su través los mapas prohibidos,
las ciudades que ninguna fotografía reflejó,
los pasos del tiempo que son los pasos del infinito.

En el cristal se posan los minutos como si de lluvia fueran,
y es un símil la lluvia real que busca un nido
en la pulida sed que la recibe sin declarar un adiós.

Tengo un paisaje ante mí que no morirá,
en la memoria del vidrio escribirán las estaciones su primavera,
su otoño, su verano feliz, su diciembre de escarcha y rocío.

Una vez fue película de alba donde tú eras el resplandor,
otra vez floreciste como un abril en su piel transparente,
la última vez puse mi firma bajo tu imagen cuando ya te ibas a no sé dónde,
y yo me quedaba aquí, esperándote.

Entonces comprendí que en un cristal también viven los sueños.
Dicen que todo depende del cristal con que se mira, dioptrías más, dioptrías menos, pero lo tuyo es mirar lo que hay en el fondo de tus ojos cuando el vidrio los refleja: son ventanas que se asoman a un escenario donde incluso el pasado tiene el potencial de multiplicarse, de seguir viviendo, evolucionando.
La lectura de tus poemas, amigo Ramón, siempre son una invitación al viaje luego de la profunda impresión que dejan. Agradezco siempre que los compartas tan generosamente.
Un abrazo hasta allá.
 
Dicen que todo depende del cristal con que se mira, dioptrías más, dioptrías menos, pero lo tuyo es mirar lo que hay en el fondo de tus ojos cuando el vidrio los refleja: son ventanas que se asoman a un escenario donde incluso el pasado tiene el potencial de multiplicarse, de seguir viviendo, evolucionando.
La lectura de tus poemas, amigo Ramón, siempre son una invitación al viaje luego de la profunda impresión que dejan. Agradezco siempre que los compartas tan generosamente.
Un abrazo hasta allá.
Gracias, Pedro, por acercarte a este poema y por el amable comentario que dejas. Un abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba