La magia del vino

penabad57

Poeta veterano en el portal
Enciende su color la brillante luz de la mañana, en mi copa es un mar de alegría, el carmín de su savia moja la cóncava lengua, el gusto amargo, un poco ácido, de fruta noble riega mis papilas como un manantial de uva celeste, brota en las arterias la celebración y el efluvio infantil del juego, también el baile que da voz a los sentidos con palabras de canto y risas, de osada cercanía y a veces de ternura en unos ojos que han perdido el temor a mostrar la faz de un sentimiento tras la huidiza mirada de quien no confía en su suerte, para ti va mi brindis, corazón de olvido, compañía de mis noches sin luna, néctar que viste de rojo la añoranza.
 
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Enciende su color la brillante luz de la mañana, en mi copa es un mar de alegría, el carmín de su savia moja la cóncava lengua, el gusto amargo, un poco ácido, de fruta noble riega mis papilas como un manantial de uva celeste, brota en las arterias la celebración y el efluvio infantil del juego, también el baile que da voz a los sentidos con palabras de canto y risas, de osadía y a veces de ternura en unos ojos que han perdido el temor a mostrar la faz de un sentimiento tras la huidiza mirada de quien no confía en su suerte, para ti va mi brindis, corazón de olvido, compañía de mis noches sin luna, néctar que viste de color mi añoranza.

Sabores y aromas tienen precisamente la capacidad mágica de transportarnos a determinados momentos.
Tanto en verso como en prosa das entidad a los elementos del entorno. Les das alma y es un gusto recorrer tus líneas tan ricas en detalles.
Un abrazo.
 
Enciende su color la brillante luz de la mañana, en mi copa es un mar de alegría, el carmín de su savia moja la cóncava lengua, el gusto amargo, un poco ácido, de fruta noble riega mis papilas como un manantial de uva celeste, brota en las arterias la celebración y el efluvio infantil del juego, también el baile que da voz a los sentidos con palabras de canto y risas, de osadía y a veces de ternura en unos ojos que han perdido el temor a mostrar la faz de un sentimiento tras la huidiza mirada de quien no confía en su suerte, para ti va mi brindis, corazón de olvido, compañía de mis noches sin luna, néctar que viste de color la añoranza.
Un brindis entonces.

Sabes
 

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