frank c.
Poeta adicto al portal
La noche parecía tragarnos con sus afiladas fauces.
Nuestro auto era un corcel que engullía a la carretera tenebrosa. Que conducía a nuestro infierno propio,
y tenia sucursal en esa cabina de tres por tres de terciopelo barato.
Tu,mi pequeña mujer,mal querida del mundo,
toda tu era noche, hasta tus uñas. Y ese cabello ondulado con olor a jabón de hierbas que me tenía cautivo
y esa cara de loca que era capaz de cualquier cosa para imponer sus “disque” verdades,tan mentirosas que hasta yo terminaba peleando por ellas.
¿Cual fue la discusión en turno?
¡No lo se!...
O más bien no recuerdo casi nada.
Tal vez fue por los tragos de más que por la excusa de ser viernes nos tomábamos religiosamente,y de ahí se me ocurría para divertirme buscarte camorra por el piropo hacia tus bien torneadas piernas
de algún parroquiano de ese bar llamado el quinto sol.
¡Si, ya lo recuerdo…
Eso fue!
Lo cierto es que fue lo peor que pude hacer en mi perra vida,
me miraste con tus ojos llenos de alcohol y marihuana como queriéndome desaparecer no solo del mundo, si no de este sistema solar, y me gritaste con una voz chillante y de reclamo,
¿entonces tu piensas que soy una puta,
que se va con el primero Que le grita pendejadas por la calle?
Me manoteo en la cara incesantemente mientras yo divertido zigzagueaba el carro en todas direcciones,
sin darme cuenta que tras la curva se acercaba un tráiler cargando toneladas de troncos de madera,
lo de lo que aconteció después poco se, un fuerte golpe, Un estallido en mi cabeza, tu rostro ensangrentado…
Una luz intermitente que me llamaba por mi nombre,
que después de mostrarme la cara de mis amigos muertos y uno que otro pariente,
todos llenos de contento por que ahora estaba con ellos, resulto que no, que todavía no era mi tiempo…
Y esta luz , angel ,o dios me soltó un sermón sobre la vida y lo chulo que era ser bueno y vas de regresoooo....
Arrojándome a esta cama de hospital
donde me duela hasta el cabello y las enfermeras no hablan una pisca de español,
son filipinas traídas a estados unidos por la escases de personal en estos frías y atiborradas,
aparte de carísimas sucursales de la morgue .
Hoy son dos meses después del accidente y Ancio mirarte.
Después de salir parare por las flores que te gustan,
¡si!
Las rosas pintadas de negro traídas de Colombia y unos tréboles formando un ramillete,
son las siete de la mañana,
pero creo que es muy temprano, y como sé que no te gusta madrugar caminare un rato por ahí.
Además que el horario de visita en el panteón donde te enterraron es de ocho a siete de la tarde
tengo mucho tiempo para pensar en lo malo e irresponsable que fui al tomar de mas y no cuidar
a el amor de mi vida, pensare en las palabras mas adecuadas para pedirte perdón.
Y decirte que no te puedo acompañar en este viaje por esta vez
pero sé que un día, no se cuando...
Pero es seguro te volveré a encontrar mi muñequita triste y ropajes color de noche.
Nuestro auto era un corcel que engullía a la carretera tenebrosa. Que conducía a nuestro infierno propio,
y tenia sucursal en esa cabina de tres por tres de terciopelo barato.
Tu,mi pequeña mujer,mal querida del mundo,
toda tu era noche, hasta tus uñas. Y ese cabello ondulado con olor a jabón de hierbas que me tenía cautivo
y esa cara de loca que era capaz de cualquier cosa para imponer sus “disque” verdades,tan mentirosas que hasta yo terminaba peleando por ellas.
¿Cual fue la discusión en turno?
¡No lo se!...
O más bien no recuerdo casi nada.
Tal vez fue por los tragos de más que por la excusa de ser viernes nos tomábamos religiosamente,y de ahí se me ocurría para divertirme buscarte camorra por el piropo hacia tus bien torneadas piernas
de algún parroquiano de ese bar llamado el quinto sol.
¡Si, ya lo recuerdo…
Eso fue!
Lo cierto es que fue lo peor que pude hacer en mi perra vida,
me miraste con tus ojos llenos de alcohol y marihuana como queriéndome desaparecer no solo del mundo, si no de este sistema solar, y me gritaste con una voz chillante y de reclamo,
¿entonces tu piensas que soy una puta,
que se va con el primero Que le grita pendejadas por la calle?
Me manoteo en la cara incesantemente mientras yo divertido zigzagueaba el carro en todas direcciones,
sin darme cuenta que tras la curva se acercaba un tráiler cargando toneladas de troncos de madera,
lo de lo que aconteció después poco se, un fuerte golpe, Un estallido en mi cabeza, tu rostro ensangrentado…
Una luz intermitente que me llamaba por mi nombre,
que después de mostrarme la cara de mis amigos muertos y uno que otro pariente,
todos llenos de contento por que ahora estaba con ellos, resulto que no, que todavía no era mi tiempo…
Y esta luz , angel ,o dios me soltó un sermón sobre la vida y lo chulo que era ser bueno y vas de regresoooo....
Arrojándome a esta cama de hospital
donde me duela hasta el cabello y las enfermeras no hablan una pisca de español,
son filipinas traídas a estados unidos por la escases de personal en estos frías y atiborradas,
aparte de carísimas sucursales de la morgue .
Hoy son dos meses después del accidente y Ancio mirarte.
Después de salir parare por las flores que te gustan,
¡si!
Las rosas pintadas de negro traídas de Colombia y unos tréboles formando un ramillete,
son las siete de la mañana,
pero creo que es muy temprano, y como sé que no te gusta madrugar caminare un rato por ahí.
Además que el horario de visita en el panteón donde te enterraron es de ocho a siete de la tarde
tengo mucho tiempo para pensar en lo malo e irresponsable que fui al tomar de mas y no cuidar
a el amor de mi vida, pensare en las palabras mas adecuadas para pedirte perdón.
Y decirte que no te puedo acompañar en este viaje por esta vez
pero sé que un día, no se cuando...
Pero es seguro te volveré a encontrar mi muñequita triste y ropajes color de noche.
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