La maleta roja

Esa maleta, que miro muchas veces ,
está siempre cerrada:
no quiero que los fantasmas vuelvan a salir.

La sonrisa de las niñas
la sonrisa de las madres
la sonrisa de la madre de su madre,
y hasta la sonrisa de su padre…
pero las sonrisas se van ocultando
como la inocencia perdida en un conflicto sanguinario.

Somos el abrazo de una madre y su hijo.
pero a su lado hay un fantasma que no conozco:
No me gustan sus ojos. No me gustan sus ojos. Una sombra tenebrosa
me despedaza.

Esa maleta roja.

Ahora está en algún lugar de mi casa
Exactamente igual como la tenía
Exactamente
Igual

Como la imaginaba
igual que esa lámpara que un día le regalé

-me gustaba hacerle regalos en este mundo sin regalos-

y que ahora ilumina mi vestíbulo:
a esa maleta la miro muchas veces, como antes la miraba
pero siempre está cerrada
como el corazón de los dioses
como el corazón…

Esa maleta roja. Pero ahora ya qué importa todo,
si estás tú para apartarme el pelo de la cara.
Ahora ya no importa nada.


Antonia Mauro del Blanco


red+suitcase+007.1.jpg

Elenita, ¿sabes?, tienes duende, tienes esa capacidad de emocionar. Ternura, bondad, y talento para escoger las palabras adecuadas y, sobre todo, la valentía de mostrarte. Eres lo antagónico a la impostura, que por muy lograda que sea hay "algo" que siempre la delata; precisamente esa verdad en lo sentido, en lo vivido, hace que estos versos lleguen al tuétano.

Un abrazo, compañera.
 
Esa maleta, que miro muchas veces ,
está siempre cerrada:
no quiero que los fantasmas vuelvan a salir.

La sonrisa de las niñas
la sonrisa de las madres
la sonrisa de la madre de su madre,
y hasta la sonrisa de su padre…
pero las sonrisas se van ocultando
como la inocencia perdida en un conflicto sanguinario.

Somos el abrazo de una madre y su hijo.
pero a su lado hay un fantasma que no conozco:
No me gustan sus ojos. No me gustan sus ojos. Una sombra tenebrosa
me despedaza.

Esa maleta roja.

Ahora está en algún lugar de mi casa
Exactamente igual como la tenía
Exactamente
Igual

Como la imaginaba
igual que esa lámpara que un día le regalé

-me gustaba hacerle regalos en este mundo sin regalos-

y que ahora ilumina mi vestíbulo:
a esa maleta la miro muchas veces, como antes la miraba
pero siempre está cerrada
como el corazón de los dioses
como el corazón…

Esa maleta roja. Pero ahora ya qué importa todo,
si estás tú para apartarme el pelo de la cara.
Ahora ya no importa nada.


Antonia Mauro del Blanco


red+suitcase+007.1.jpg
ZNpNI4.jpg
 
Última edición:
Tiene ángel... La frescura del tiempo con la experiencia hendida. Maravillosas letras, Elena Morado. Gracias.
 
Versos bellos, nostálgicos, muy tristes al principio. Cargados de simbolismo como esa maleta llena de recuerdos que todavía se conserva desperdigada por la casa y a la que también se la teme un poco como la caja de Pandora. Es un poema que salta de la intensidad al detalle en ese maravilloso gesto del final. Me ha encantado.
Bueno Elenita me he puesto un poco seria pero no lo estoy porque es domingo feriado aunque ya casi se nos acaba.

Feliz Noche
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba