jockzell
Poeta reconocido en el portal
Te veo aquí,
poniendo en mis angostos dedos
las argollas oxidadas de suplicio y amor.
Después que las cadenas de hierba han
aprendido a treparme ágilmente;
todo lleno yo de calor y sangre, sangre y vida.
Ahora vienes de repente con una sed de holocausto,
buscando beber el cáliz de mis uñas.
¿Es que no lo has visto?
Los brazos hace tanto están expuestos al sol,
como presos entre cerrojos.
Ahora quizás debas tocarme,
duro y firme como un tronco que coge dureza con los años,
duro y firme como quien aprende de su ausencia,
de sus dolores y de sus querellas.
Entonces,
no vendrás hoy a desatarme el candado
no vendrás a desenredarme la manigua
que me dejaste un día floreciendo en mis blancas manos.